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Los hinchas violentos serán controlados con una pulsera electrónica

La reforma del Código Penal propondrá el alejamiento de los estadios de fútbol de quienes hayan cometido alguna actividad delictiva relacionada con la violencia en los campos de competición. Así lo adelantó ayer el ministro de Justicia, José María Michavila, en una comparecencia en la que desarrolló el alcance de dicha reforma y en la que descartó para los casos de violencia deportiva el arresto de fin de semana.

El control de los imputados por este motivo que se vean obligados a alejarse de los campos lo ejercerán las autoridades a través de pulseras electrónicas similares a las que se han propuesto para los acusados por maltrato a mujeres. Ya se ha experimentado con personas en libertad provisional. Con esa pulsera, la policía sabe en todo momento dónde se encuentran.

Según el ministro de Justicia, la figura del arresto de fin de semana tiene una "ineficacia acreditada" en su aplicación. "Sencillamente, no se aplica", dijo. Dicha fórmula, utilizada en el Reino Unido, consiste en que los imputados por violencia deportiva tienen que presentarse en las dependencia policiales antes del comienzo del partido y las abandonan tras finalizar. El vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, siendo ministro del Interior, había barajado una fórmula de estas características, finalmente descartada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de enero de 2003