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EL DESCONTROL DE LOS PRECIOS

Alemania, Francia e Italia superan mejor que España la llegada de la nueva moneda

Por cuarto año consecutivo, la inflación española superó en 2002, y con creces, el objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo. Los precios escalaron un 4% el año pasado, muy por delante de los grandes países socios de la zona euro, como Alemania (1,1%), Francia (2,2%) e Italia (3%). Las razones obedecen principalmente a la entrada del euro, la subida de los precios de la energía y el aumento de los impuestos indirectos a principios de 2002. La fuerte desviación del IPC aviva la importancia de las cláusulas de garantía salarial. Los sindicatos ultiman estos días un acuerdo salarial con la patronal en el que pretenden asegurar esta vía de recuperación del poder adquisitivo.

El año del euro y las tensiones de precios en el mercado de petróleo han pasado factura a la inflación en la zona euro. Especialmente en España, donde el índice de precios al consumo armonizado -el que se elabora según una metodología común para los países del euro- se elevó un 4% en diciembre pasado respecto del mismo mes del año anterior, debido también a la subida de impuestos. Francia e Italia han registrado tensiones de precios, aunque en menor medida que en España, mientras que en Alemania ha pesado más la profunda desaceleración de su economía.

Con un crecimiento económico cercano a cero el pasado año, la subida de precios ha sido del 1,1% en Alemania a finales del pasado año, cuatro décimas menos que el dato con que cerró 2001. El resultado es positivo aunque encierra el temor manifestado por numerosos expertos a una situación de deflación (caída de precios) en la principal economía europea. Los productos petrolíferos explican el aumento en los precios alemanes durante el pasado diciembre.

Con este resultado, Alemania queda muy por debajo del objetivo del 2% que se marcó el Banco Central Europeo (BCE) para el pasado ejercicio. No ha ocurrido así en los casos de Francia, Italia y España. Italia, con una inflación a diciembre del 3%, cierra el año con siete décimas más de subida de precios en relación al cierre de 2001. Francia se ha quedado en el 2,2%, ocho décimas más que un año antes.

España, con un 4% en el IPC armonizado (igual que el índice nacional) frente a un 2,9% el año anterior, se coloca junto con Irlanda y Grecia entre los países más inflacionistas de la zona euro. Hasta ahora, estas diferencias de precios se explicaban, en parte, por el alto diferencial de crecimiento con la media de la UE. Pero la tortilla se ha dado la vuelta. Los últimos datos indican que la economía española cerrará el año con un crecimiento de apenas el 2%, inferior al del año anterior (2,7%), pero con un inflación mayor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de enero de 2003