El ganador del concurso de Gran Hermano, el zaragozano Pedro Oliva, ha descubierto una nueva forma de hacer campaña electoral: presentarse a un concurso de televisión. La cosa anda entre Buñuel y san Antón. Militante desde 1993 del PAR (Partido Aragonés, que es socio del PSOE en el Gobierno de Aragón), Oliva es respresentante de su formación en un distrito zaragozano y se convirtió en la noche del jueves en el exponente de una nueva forma de hacer campaña. A caballo entre el tópico del rústico, y el amante de los animales, Oliva desató la euforía de sus compañeros de partido que se reunieron en Zaragoza, encabezados por el presidente del PAR y vicepresidente del Gobierno autónomo, José Ángel Biel, para aplaudir su triunfo. Entre ovejas metidas en el redil y banderas de Aragón agitadas, el concursante representó de pronto una nueva forma inédita de hacer campaña. De qué sirven sesudos debates si Oliva arrasa besando a sus ovejas. Fue además un homenaje a san Antón en la víspera de su fiesta. Desde el PAR argumentan que siempre ha ido en sus listas, y que ahora por qué no va a hacerlo. Tiene el gancho asegurado. La formación prepara otras incorporaciones, como la de la nadadora paralímpica Teresa Perales, y frente a los que ciritican el oportunismo de la elección, insisten, "es un excelente trabajador, un mejor compañero y un militante de años". Claro que hay que saber si él acepta, porque tiene un compromiso con la productora y ha pedido dos años de excedencia en su puesto de funcionario en la Diputación zaragozana. La suerte de algunos.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de enero de 2003