Tres sindicalistas, a los que acompañaron unos 200 funcionarios, interrumpieron ayer el pleno en el que el Ayuntamiento de Huelva, con los votos en contra de la oposición (PSOE, IU y un edil independiente) aprobó un presupuesto de 178 millones de euros para 2003. Los manifestantes reclaman diálogo para negociar mejoras salariales. Tras leer un comunicado, los trabajadores continuaron la protesta en la calle.
La protesta es continuación del encierro que unos 20 representantes de los sindicatos mantienen en el Ayuntamiento desde el pasado jueves. Los trabajadores que acudieron ayer al pleno, tras obtener el permiso para hablar del alcalde, Pedro Rodríguez, se limitaron a leer un comunicado y a abandonar la sala en silencio. El pleno continuó con un estridente ruido procedente de los aledaños del Ayuntamiento que dificultó el debate.
El presupuesto aprobado asciende a 178 millones de euros, un 10% más que en el ejercicio anterior. El concejal de Economía, José Nieves, afirmó que las cuentas tenían como objetivo, entre otros, "potenciar el sentimiento de identidad de los onubenses, el onubensismo". El portavoz de IU, Manuel Rodríguez, le respondió airado: "Mire usted, a los ciudadanos, esto del onubensismo les suena ya a coña marinera, porque ustedes, el PP, han perdido la credibilidad en Huelva".
El concejal independiente, Francisco Nieves, antiguo edil del PP, esgrimió un informe, elaborado por el interventor de la Gerencia Municipal de Urbanismo, que contiene unas severas críticas a algunos puntos de los presupuestos.
Por su parte, la concejal socialista, Ana Pérez, especialista de su grupo en asuntos económicos, subrayó que "la viabilidad económica y financiera del proyecto de presupuestos es nula". La oposición considera que la deuda del Ayuntamiento onubense asciende a 300 millones de euros. "Este Ayuntamiento va a pagar 40.000 euros diarios a los bancos para saldar los números rojos", indicó Ana Pérez.
El PSOE presentó un documento alternativo de presupuestos, "porque los ciudadanos viven en una ciudad inhóspita, en la que no se buscan soluciones a los grandes problemas que hay", afirmó Ana Pérez.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de enero de 2003