Ingmar Strom, obispo de Estocolmo en el periodo comprendido entre los años 1971-1979, ha fallecido en dicha ciudad a la edad de 90 años.
Storm fue una figura singular dentro de la Iglesia y el debate social del país, que no vaciló en expresar públicamente sus opiniones sobre temas controvertidos y, por lo tanto, comprometedores. En el ejercicio de su cargo, defendió el derecho al aborto, el acceso de la mujeres a los cargos eclesiásticos y el derecho de los homosexuales a vivir como tales sin ninguna clase de discriminación.
Estudió literatura en la Universidad de Uppsala, pero su vocación lo dirigió hacia la teología. Posteriormente fue redactor jefe de la revista de la Iglesia, desde la cual predicó la democratización de sus estructuras.
Cuando en 1971 fue designado obispo de la capital sueca, dos de sus colegas se negaron a asistir a la ceremonia de consagración, pero su rectitud y valentía le valieron el respeto incluso de aquellos que discrepaban con sus posiciones. Y fue un precursor; algunas de las causas que defendió entonces son hoy conquistas adquiridas, otras todavía no se han logrado. Retirado desde hace años, seguía participando en los debates de la sociedad sueca.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de enero de 2003