La semana pasada tuve ocasión de presenciar en Canal Sur 2 Televisión una entrega de premios. Exclusivamente a andaluces. Sin duda alguna, todos los premiados eran merecedores del premio y de más premios todavía. Nada que objetar. Sin embargo, no puedo evitar pensar en tantos y tantos no andaluces que trabajan y viven en Andalucía, y en mayor o menor medida contribuyen a su economía, su ciencia, su arte... Tampoco pude evitar pensar que están excluidos en este terreno. Aquí en Andalucía. Estoy seguro de que no se trata de algo premeditado y mucho menos, meditado. Y ese es el problema. O puede acabar siéndolo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de enero de 2003