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Un falso rumor sobre una 'regularización' atrae a Madrid a cientos de inmigrantes

Un falso rumor de una posible amnistía para extranjeros sin papeles ha atraído a Madrid en los últimos siete días a centenares de inmigrantes de otras comunidades autónomas. La mayoría son africanos y paquistaníes que cada día se agolpan ante diferentes organismos oficiales, como el Ministerio de Agricultura, la Consejería de Economía o el Instituto Nacional de Administracíones Públicas, todos junto a la plaza de Atocha, para registrar solicitudes de regularización. El trámite no les sirve para nada, y así se lo ha comunicado el Gobierno, con carteles en varios idiomas, y las ONG. Pero las colas continúan.

El trámite no sirve para nada, y así lo difunden el Gobierno y las ONG en varios idiomas

Portavoces de la Delegación del Gobierno explican que el bulo pudo surgir "de gentes aprovechadas como algunas asesorías que cobran a los inmigrantes por gestiones inútiles". Y empezó a difundirse la semana pasada coincidiendo con la publicación en el Boletín Oficial del Estado, el pasado 16 de enero, del contingente de trabajadores extranjeros que el Gobierno permitirá venir a España en 2003 para cubrir puestos que no se llenen con mano de obra local.

Pero, desde la propia Delegación, insisten en que dicho contingente es sólo para los trabajadores extranjeros que siguen en su país de origen, no para los que ya están en España. Y añaden que no está en marcha ninguna regularización extraordinaria de inmigrantes sin papeles como las que hubo en 2000 y 2001. Asimismo, el llamado régimen general está restringido a peruanos, chilenos, a familiares de inmigrantes con permiso renovado, a nietos de españoles y a directivos y empleados de gran especialización; al resto, el Ministerio de Trabajo les deniega su petición con el argumento de que existen parados locales en ese sector.

Todas estas explicaciones pueden leerse, en castellano, inglés y francés, en unos carteles colocados el pasado miércoles en los principales registros oficiales donde se arremolinan los inmigrantes con sus solicitudes. Pero no parecen surtir eficacia alguna porque los trabajadores extranjeros siguen haciendo cola desde la madrugada antes todas estas dependencias.

Al mediodía del miércoles varias unidades de agentes antidisturbios se desplegaron ante algunos de estos registros para impedir la formación de filas y derivaron a todos los extranjeros a la sede del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en la calle de Bretón de los Herreros, 41 (Chamberí).

Guemon Gandega, un mauritano de 29 años, tiene ya leído el cartel donde dice que no hay en curso ninguna regularización. Pero no se lo cree y sigue firme en la cola de inmigrantes formada ante la Consejería de Ecomonía e Innovación Tecnológica, en Ronda de Atocha, 17 (Arganzuela). Hace unos días este africano que vive desde hace un año en Almería dedicado a la recogida de tomates y calabacines, recibió la llamada de un amigo avisándole de que en Madrid iban a dar permisos de trabajo y residencia a los inmigrantes irregulares como él. Y sin dudarlo cogió el autobús hacia la capital.

"Llegué el miércoles y ese mismo día, por la noche me vine a la cola para poder entrar hoy", explica. La afluencia de inmigrantes ha obligado a todos los registros a fijar turnos de entrada. A primera hora de la mañana se reparten 200 o 300 números y el que queda fuera ya no puede entrar hasta la tarde o hasta la mañana siguiente.

"Ya se que dicen que es todo mentira pero yo no me lo creo, si fuera falso no nos dejarían entrar a presentar nuestra documentación", argumenta este hombre que tiene previsto regresar a Almería en cuanto tenga su solicitud sellada. Lo que presentan la mayoría de los inmigrantes es un simple formulario de solicitud de permiso de trabajo y residencia con su foto y su pasaporte y sin oferta de trabajo alguno.

El paquistaní Mohen Rao, de 35 años, ha llegado a Madrid desde Murcia y ya tiene la solicitud sellada. "Llevo tres años en España y ésta es la tercera vez que solicito papeles, a ver si tengo más suerte que las otras veces", explica. Tampoco a él parece hacerle mella que le digan que está siendo víctima de un engaño. Le obsesiona poder vivir en España sin miedo a la expulsión y se agarra a un clavo ardiendo con tal de conseguirlo. Otros compatriotas suyos, también llegados de Barcelona o de otras comunidades, deambulaban por Atocha con mochilas y consultando el plano del metro madrileño.

Rosario Zanabria, presidenta de la ONG ARI-Perú, coincide con la Delegación del Gobierno en que este falso rumor ha sido creado "por gestorías sin escrúpulos". "Luego, cuando los inmigrantes preguntan dónde pueden entregar sus solicitudes les dicen que en cualquier registro oficial y por eso están acudiendo todos a los que hay en los principales organismos. Las asociaciones les explicamos que ese trámite no les sirve para nada pero la gente está desesperada y hay quienes se aprovechan", apostilla.

Diego Lorente, portavoz de Sos Racismo, también cree que hay supuestos asesores y todo tipo de personajes que están haciendo el agosto difundiendo rumores falsos. Por eso esta ONG ha distribuido folletos informativos por los diferentes registros de Atocha. "Los inmigrantes escuchan lo que les dices pero no te hacen caso y es que, en el fondo, todas estas cosas ocurren porque están desesperados después de año y medio sin ninguna posibilidad de regularizarse", asegura.

En el registro de la Consejería de Economía llevan días desbordados recibiendo a medio millar de inmigrantes diarios y en el Instituto Nacional de Administraciones Públicas (INAP), en Atocha 106 (Centro), también mantienen un ritmo de 300 a 400 extranjeros diarios. La situación es similar en los Ministerios de Educación (Paseo del Prado) y Agricultura (Glorieta de Carlos V).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de enero de 2003