El maestro Rajoy, "ese hombre cabal, veraz y creíble", reconoce que en el caso Prestige el Gobierno, en ocasiones, "no ha estado fino". Así pretende darle carpetazo al asunto. No hay nada que investigar. Todo lo harían igual, salvo esas finuras o finezas, es de suponer.
A continuación cambia de tercio y el famoso "señor de los hilillos" nos anuncia una nueva campaña, titulada esta vez Galicia más que nunca. Para abrir boca -como es de recibo-, unos puyazos marca de la casa a la oposición y a los ciudadanos por querer saber la verdad y exigir responsabilidades.
Pero el respetable ya está harto. Cuando entonan su letanía, en toda Galicia, en toda Asturias y el Cantábrico, las olas del mar repiten: "Chapapote, más que nunca"; las arenas de las playas contestan: "Desvergüenza, más que nunca"; las piedras, las rocas de los acantilados, los peces, las aves, los marineros, los pescadores, hasta los niños de teta responden: "Mentiras, más que nunca".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de enero de 2003