Los 69 barcos vascos que el pasado jueves zarparon a la zona donde se encuentra la mayor concentración de manchas de fuel, al norte de Asturias, regresaron a puerto con 1.250 toneladas de hidrocarburo. Estos pesqueros actuaron coordinados con otras embarcaciones cántabras, que descargaron otras 500 toneladas, según informó ayer el Gobierno vasco.
Las adversas condiciones meteorológicas están dificultando la navegación de los barcos y la visión de las manchas de combustible podría dificultar las tareas de rastreo y recogida de regueros y bolas. Ante esta circunstancia y la previsión de fuertes vientos del norte, el Gobierno adviertió del peligro de que en los próximos días nuevas manchas impacten contra el litoral vasco.
El portavoz de la comisión creada para el seguimiento del vertido del Prestige, Josu Jon Imaz, explicará hoy ante el Parlamento las actuaciones del Ejecutivo en esta materia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de enero de 2003