Mi corta edad, sólo 16 años, me impide, desgraciadamente, ejercer el derecho de voto; pero no el derecho a opinar.
Con relación al documento publicado en este periódico el pasado día 30 de enero, firmado por José María Aznar, Silvio Berlusconi y otras ilustres personalidades, me parece vergonzoso que se intente defender la postura estadounidense bajo la excusa de algo tan noble como los derechos humanos. ¿Qué derechos humanos protegió Estados Unidos cuando apoyó la dictadura del tirano Pinochet? ¿Qué derechos humanos defiende cuando una persona es condenada a muerte por no tener dinero para pagarse un abogado?
Quizá el señor Aznar esté dispuesto a que todos los españoles entremos en una guerra que no tiene como objetivo salvaguardar los derechos humanos de ningún grupo, sino beneficiar a las grandes compañías petroleras que arden en deseos de explotar el suelo de Irak. ¿Queremos los europeos unirnos con Estados Unidos no por los derechos humanos, sino por el afán de lucro, quitando a un pueblo lo que le pertenece? Yo personalmente, no.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003