La portavoz de Educación del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes Valencianas, Maira Barrieras, declaró ayer en referencia a la adscripción de los profesores de secundaria, que "se está creando una alarma injustificada", ya que, según dijo, "desde la Consejería se viene repitiendo insistentemente que los profesores afectados serán reubicados en centros de su misma localidad". Además, recordó que "se estudiará caso por caso y personalmente las adscripciones que, de cualquier modo, afectan a unos 300 docentes".
Así, Barrieras calificó de "artificial" la polémica que se está creando, ya que, según afirmó "todavía en estos momentos se están elaborando las plantillas de todos los institutos de secundaria de la Comunidad Valenciana". Asimismo, añadió que "una vez finalizadas, se iniciará la negociación con los sindicatos centro a centro para su aprobación, tal y como se informó a las organizaciones sindicales en muchas ocasiones". De esta manera, la portavoz popular explicó que "todavía se está en la primera fase de estudio para poder reubicar a los profesores según las necesidades actuales".
Bien distinta es la opinición de Manuel de Barros, secretario de Educación del PSPV, quien recordó que esta adscripción no respeta el acuerdo con los sindicatos del año 1999, y crea "un malestar, incertidumbre y miedo entre los docentes". Los socialistas denunciaron la falta de voluntad negociadora de la Consejería de Educación y criticaron que "siempre sean los docentes los que tengan que pagar las consecuencia de una mala gestión política". Manuel de Barros calificó de "chapuza sin precedentes" los planes de la Administración.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003