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COLUMNA

Paganos

Entre tots ho pagarem tot. Esta táctica del escote o derrama ha permitido cuadrar presupuestos en asociaciones y cofradías, clubs de petanca y comisiones festeras. Se pidió para los presos políticos y se nos sigue solicitando un óbolo contra el cáncer. Igual vendemos bonos a favor de la escuela valenciana que compramos para alquilar los autobuses. El pueblo llano se costea sus vicios y rasca del propio bolsillo la voluntad a cambio de banderitas, lacitos rojos contra el sida (o de otros colores, contra otras calamidades), rifas para conciertos o camisetas para el centro de mujeres. Luego criticarán la cultura de la subvención e investigarán a Nunca Máis, mientras que es Hacienda, con su recolección cada vez menos progresiva y su distribución progresivamente menos equitativa, el gran cuerno de la abundancia del que se sufragan, amén de los ya muy menguados servicios y algún que otro capricho, numerosas pifias de gobernantes con talonario intacto mientras sus perjudicados han de percibir indemnizaciones de la caja común. Todos apoquinamos a los depurados de RTVV, a los inundados en la pantanada, a los contaminados por el Prestige, y lo haremos seguramente a los contagiados de hepatitis. Igualmente financiamos Terra Mítica y la campaña electoralista gracias a la cual sabemos que vivíamos al borde del precipicio hasta que Zaplana-Livingston encontró el camino. El colmo, ahora, es que también corre de nuestra cuenta la manifestación pro trasvase convocada por la "pobre" patronal y el PP, ya escorado definitivamente el parlamento hacia una opción partidista. Cuando sabemos que ni unos ni otro han ayudado a quienes defienden ciudades habitables, la enseñanza en valenciano, el respeto a la naturaleza, el trabajo digno, la integridad de las maltratadas, la escuela o la sanidad para todos, la necesidad de una comunicación honesta y veraz... la paz. No hay campo de golf que constituya un derecho humano más básico que todos éstos, y sin embargo Plataformas y Salvem (vade retro) se tienen que apañar con sistemas recaudatorios de sobaquillo. Está cantado: "Todo vale y todo cuesta / pero lo nuestro es pagar / pagar a quien mata ríos / y emponzoña la mar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003