Para empezar cayó, en la primera parte, una bengala en el área de Bonano; después, dos más detrás de su portería y luego apareció una densa humareda de color naranja en un sector del Calderón. Varios puntos de fuego surgieron después esparcidos por la gradería. Tras el gol de Emerson, los hinchas del Frente Atlético arrojaron otra bengala que cayó a escasos metros del Mono Burgos. La grada censuró la acción con gritos de "¡Fuera, fuera, fuera!". La policía retiró de las gradas a dos hinchas.
Antes, un aficionado de los cerca de cincuenta que se desplazaron desde Barcelona para animar a su equipo, también fue expulsado del estadio por el mismo motivo. El seguidor barcelonista se coló en las butacas reservadas a la prensa y desde allí lanzó una bengala. Los agentes le detuvieron inmediatamente. Los altercados contrastan, sin embargo, con la deportividad con la que, en líneas generales, se desarrolló el partido. Los dos equipos saltaron al césped portando una inmensa bandera con el logotipo de la candidatura olímpica de Madrid para el 2012. Pese a las bengalas, el encuentro fue de guante blanco salvo en el minuto 65 cuando Rochemback y José Mari acabaron siendo expulsados tras enzarzarse en una trifulca. Luis Aragonés tuvo palabras de reproche para el sevillano: "Fue un error, y encima se metió donde nadie le llamaba". Contra también se sumó a la pelea y estiró del pelo al italo-brasileno, pero el árbitro no lo vio. Rochemback y José Mari, pese a todo, se fueron del campo charlando amistosamente. El brasileño acabó viendo el partido a través de la pantalla de televisión de la sala de prensa. Se fue cuando Luis García, formado en La Masia, marcó el tercero.
Luis Aragonés vio los tres goles con calma, sin estridencias. Incluso, después del primero llamó a Correa, muy pitado por los aficionados rojiblancos, y le zarandeó con violencia mientras le señalaba el campo. Para Luis el Atlético pudo "golear", pero no se olvidó de reprochar a los suyos "las muchas pérdidas de balón". Luis confesó que le había gustado más su equipo contra la Real Sociedad, "a pesar de perder". Sobre el rival, Luis reconoció que "no está bien", y se atrevió a analizar: "Estan mal, pero no sólamente en lo futbolístico, sino en lo anímico". Luis profetizó que a Antic, el nuevo técnico azulgrana le "queda un montón de trabajo, sobre todo en lo psicológico".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003