Todo surgió cuando De Pedro habló. En unas declaraciones llenas de lógica y sensatez, el centrocampista de la Real Sociedad recordó a los aficionados rojiblancos que deberían inventarse otro cántico para este año. La pasada temporada, un sector del público de San Mamés recibió a la Real (que se jugaba la permanencia) con gritos de "¡A Segunda!, ¡a Segunda!". En aquellas declaraciones al programa El Larguero, de la Cadena SER, De Pedro dijo más cosas: que el himno más bonito era el del Athletic, que el equipo bilbaino tenía calidad para estar más arriba, que jugaba muy a gusto con la selección española,... y cosas así, que pasaron desapercibidas.
La rivalidad Athletic-Real Sociedad que hoy se enfrentan en San Mamés (20.30, Canal +) es tan histórica como variada, marcada básicamente por los sectores más radicales cuando no por las histerias de sus respectivas juntas directivas. La historia da para todo. Se han enfrentado con el descenso y con el título en juego, con resultados diversos. Ha habido de todo. La rivalidad nació con el fútbol: en 1907, el Athletic se retiró de un partido ante el San Sebastián por la señalización de un fuera de juego. En 1911, la Real Sociedad protestó la alineación de jugadores ingleses en el Athletic. Hubo más escaramuzas, entretanto y después.
Athletic y Real Sociedad iniciaron su rivalidad en 1907. Hoy, los 'ultras' gozan con el mal ajeno
Javier De Pedro, un tipo no menos sensato que sincero, casi un siglo después, se ha permitido el lujo de ironizar sobre un asunto candente. Incluso ha sido capaz de añadir, días después, que los mismos cánticos que él oyó en San Mamés contra su equipo los escuchó tres temporadas antes contra el Athletic en Anoeta.
La frontera entre la Primera y la Segunda División ha sido siempre un termómetro para la afición. Psicológicamente, da la sensación de que los sectores radicales de ambos clubes disfrutan más con el mal ajeno que con el éxito propio. Se diría que sacrificarían una buena clasificación de su equipo por una hecatombe del contrario. Es decir, el vecino molesta. El hecho ha trascendido incluso a la rivalidad natural entre vizcaínos y guipuzcoanos. Recientemente, en El Sardinero, los hinchas del Racing coreaban el grito de "¡A Segunda, a Segunda!" (con 3-1 a favor en el primer tiempo) en respuesta a los gritos similares escuchados en San Mamés cuando el Racing acudió en horas bajas (el partido acabó 3-4 y mudo el estadio).
Conclusión: en los derbies no se permite la ironía,. aunque todos la trabajan, y los sectores ultras escenifican la pobreza de miras. Heynckes dice que la Real es el mejor equipo y Denoueix alerta a los suyos de que los excesos de generosidad pretenden distraer la tensión. Javi González reacciona y dice que el Athletic tiene mejor equipo y que juega mejor que el líder. A Javi González siempre le busca el periodismo para garantizarse un titular. Y Denoueix le contesta que no ha aportado razones objetivas para justificar tal afirmación. En Bilbao, unos y otros confian en la habilidad del Athletic para romper las estadísticas de todo el mundo (las buenas y las malas) y la Real en que, pase lo que pase, saldrá líder de San Mamés, lo que siempre alivia una posible derrota. Hasta Joseba Etxeberria se ha desmarcado con educación del ambiente diplomático: al delantero guipuzcoano, ex realista y rojiblanco hasta la médula, le da igual que gane la Real, el Madrid, el Valencia o quien sea.
Ni una palabra más alta que otra en el derby vasco, pero todas sonoras. ¿Se oirá "¡hala Madrid!" si gana el Athletic. o ¡a Segunda, a Segunda!", si la que triunfa es la Real?
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003