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AMENAZA DE GUERRA | La misión de la Alianza Atlántica

La OTAN se prepara para ayudar a Turquía a defenderse de un posible contraataque iraquí

El Gobierno de Ankara, molesto por el bloqueo francoalemán a la protección de su territorio

La OTAN ya prepara sus estructuras ante la posibilidad de que una guerra en Irak tenga para la Alianza unas consecuencias mucho más profundas que las difundidas hasta ahora. En la reunión del Consejo Atlántico del miércoles, y conforme al artículo 4º del Tratado, el embajador turco, Ahmet Üzümcü, probablemente solicitará la ayuda directa de los aliados ante la amenaza a la integridad territorial de su país. Pero la Alianza contempla también una posible agresión de Irak a Turquía, y en ese caso se activará automáticamente el artículo 5º, que obliga a todos los aliados a acudir en ayuda del socio atacado.

Estados Unidos y Turquía se sienten profundamente molestos por el bloqueo político que desde hace más de dos semanas mantienen Francia y Alemania en la OTAN a la petición norteamericana de emprender planes logísticos para una guerra en Irak. En el caso turco, su enfado procede de que la frontera sureste del país es la zona de mayor riesgo ante la posibilidad de una respuesta militar iraquí si las tropas de Sadam Husein fueran atacadas.

Ankara se ha visto estos días en medio de un doble frente. De un lado, Washington le presionaba para que aceptara el uso estadounidense de sus bases y puertos, así como el paso de tropas. De otro, Turquía exigía que EE UU y el resto de aliados protegieran sus fronteras y su espacio aéreo del vecino iraquí. Los dirigentes turcos ya han cedido ante Washington (20.000 soldados americanos se estacionarán en Turquía cerca de la frontera con Irak), aunque poniendo grandes dificultades y a cambio de recibir 14.000 millones de dólares.

Por el contrario, aún no han obtenido una satisfacción a su demanda de planes concretos para una protección aliada, a pesar de que, entre las peticiones estadounidenses a la OTAN, avanzadas en diciembre por Paul Wolfowitz, número dos del Pentágono, destaca la protección del territorio turco con el despliegue de misiles antimisiles Patriot y aviones radar AWAC. Una fuente diplomática turca afirma que su país esperará más tiempo.

Ahmet Üzümcü, embajador turco en la OTAN, ha preguntado estos días a sus colegas francés y alemán si tienen órdenes de sus Gobiernos de mantener el bloqueo. Otras fuentes aliadas creen que franceses y alemanes, al igual que belgas y luxemburgueses, levantarán la reserva después de que Washington aporte en la ONU las pruebas que dice tener sobre el rearme de Sadam Husein.

El embajador norteamericano, Nicholas Burns, considera que no debe prolongarse esta situación de parálisis e ineficacia. Lo mismo sostiene el secretario general de la organización, George Robertson, un laborista británico pronorteamericano que a fin de año deja el cargo. Para sustituirle, suena con fuerza el portugués António Vitorino, ex ministro de Defensa y hoy comisario de Interior.

Estados Unidos ha propuesto que la OTAN tenga en la crisis de Irak el protagonismo que no tuvo tras el 11-S, cuando se activó por vez primera en los 53 años de historia de la institución ese artículo 5º. En caso de activarse en una posible guerra en Irak, Francia y Alemania tendrían que acudir en ayuda de Ankara, pese a que el primero condiciona su participación en el conflicto a una decisión previa de la ONU, y el segundo rechaza hacerlo incluso con el visto bueno del Consejo de Seguridad.

El cuartel general aliado (SHAPE) en Mons (Bélgica) trabaja ya desde hace tiempo sobre distintos escenarios a la espera de que los 19 países miembros den luz verde a la petición norteamericana y se concrete la aportación de cada socio. En realidad, los escenarios no difieren demasiado de los de la guerra del Golfo en 1991, cuando la Alianza también reforzó la seguridad de Turquía, aunque en esta ocasión se reforzará la colaboración en la lucha química y biológica. Además, la participación de antiguos países del Este será mucho más activa. Polonia, Hungría y la República Checa, en la OTAN desde 1999, han anunciado que participarían en una acción armada contra Irak. Junto al Reino Unido, Italia y España, son quienes más apoyan las tesis norteamericanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003