Desde principio de este año los ciudadanos de Torrejón estamos sufriendo un combate absurdo entre la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento por el punto limpio que llevaba funcionando cerca de 10 años. La Comunidad dice que el convenio que tenía para llevar el punto limpio terminó el 31 de diciembre de 2002 y, a partir de entonces, se suponía que se encargaría de su gestión y mantenimiento el Ayuntamiento; éste reprocha a la Comunidad que se lo haya endosado sin ningún tipo de negociación y de forma unilateral, mientras tanto los ciudadanos que seguimos llevando nuestros residuos al punto limpio nos lo encontramos cerrado semana tras semana.
La Comunidad lo ha hecho pésimamente al dejar la instalación en estas condiciones y de tal manera que no se garantiza, como ha sucedido, la continuidad del servicio, pero la actitud del Ayuntamiento de impedir a los vecinos un espacio donde tirar sus residuos de forma consciente y limpia, creo que es peor, pues nos priva de un servicio esencial. Al final dos administraciones se pegan y nosotros y el medio ambiente pagamos los platos rotos. Cuando la sociedad va por delante de las instituciones y reclamamos infraestructuras para separar los residuos, son esas mismas administraciones las que con sus conflictos internos ponen más trabas para poder realizar dicha tarea.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003