¿Ha recibido el señor Aznar órdenes del señor Bush de poner unos cartuchos de dinamita en los cimientos de la Unión Europea? ¿No ha previsto el mal que iba a hacer a Europa? ¿La carta que ha redactado, la ha firmado como José María Aznar, inspector de Hacienda en excedencia, o como presidente de mi Gobierno? Y en este último caso, ¿con la anuencia del Congreso de los Diputados? Me gustaría tener respuesta a estas angustiosas preguntas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003