Por norma general, enero es uno de los meses en los que más televisión se consume. Los expertos apelan a factores meteorológicos para explicar esta tendencia. Pero el primer mes de 2003 ha sido especialmente generoso. Es el que más ha enganchado a los espectadores desde 1999. Casi cuatro horas (236 minutos) es el tiempo que los españoles dedicaron, como promedio, a ver la televisión diariamente.
Las finales de Operación Triunfo (TVE-1) y de Gran Hermano (Tele 5), unidas a la avalancha de programas que albergan cotilleos sobre las andanzas de los famosos y truculentos testimonios de la gente corriente, han contribuido a disparar los índices de audiencia. A la estela del polémico Tómbola han surgido tertulias y mesas del corazón que invaden las pantallas de todas las cadenas: de Salsa rosa a Como la vida, pasando por A corazón abierto, Día a día y Crónicas marcianas.
Una muestra del tirón de este género son los 3,5 millones de espectadores que conquistó esta semana A corazón abierto (Tele 5) mientras desvelaba, con montajes de cámara oculta, los tejemanejes del conde Lequio. Enfrente, Antena 3 ofrecía su ración de telerrealidad con La isla de los famosos, seguido por 2,8 millones de telespectadores. Y para completar la jornada, Crónicas marcianas sumó 1,7 millones de media.
Pese a todo, la mayor parte del pastel de la audiencia de enero se la llevó TVE-1, con el 24,2% de cuota de pantalla. Aunque la cadena estatal permanece imbatible, ha perdido casi dos puntos respecto al año pasado. También cede Antena 3 (pasa del 20,5% al 19,2%) y de ambos descensos se benefician Tele 5 (consigue el 21,5% frente al 18,3% de hace un año) y las autonómicas (suben al 18,8%).
Este reparto varía en función de la comunidad autónoma de que se trate. En Cataluña, por ejemplo, el dominio corresponde a TV-3, mientras que en el País Vasco, Comunidad Valenciana y Canarias, el canal más visto es Tele 5. En la Comunidad de Madrid, la autonómica se coloca en tercer lugar (después de La Primera y Tele 5) con el 19,1% y supera en casi un punto a Antena 3. Para Telemadrid, que apoya su éxito en las ganancias cosechadas en la programación matinal y en el tirón de la oferta vespertina, éste es su mejor dato desde agosto de 2001. Las autonómicas más jóvenes, Tv Canaria y Castilla-La Mancha TV, consiguen el 14,3% y el 11,8%, respectivamente. Las cadenas agrupadas en la FORTA tienen en el fútbol de Liga y Copa una de sus mejores bazas.
Desde el arranque de la temporada, y al margen de la pugna de los telediarios, las cadenas han apostado fuerte por las series de ficción. En este terreno, tres producciones veteranas (Ana y los 7, Hospital Central y Un paso adelante) resisten mejor la competencia que los nuevos productos. Obtienen 6,9 millones de espectadores, cinco y casi cuatro, respectivamente. De los estrenos sobreviven La vida de Rita y Código fuego (con poco más de cuatro millones cada una).
Las peor paradas han sido Javier ya no vive solo, reubicada en la noche de los domingos para intentar mejorar sus registros (3,7 millones) y London Street, apeada de la pantalla precipitadamente.
Otro producto que tampoco ha podido sortear los efectos de la feroz competencia ha sido 20 tantos. La serie juvenil de Tele 5 se ha estrellado contra el último tramo de los telediarios, los documentales de La 2 y los resúmenes de La isla de los famosos. Los últimos datos situaban el serial español en torno al 12%, una cuota insuficiente para garantizar su continuidad. Finalmente, Tele 5 ha decidido levantarla de la parrilla y en su lugar recurre a Embrujadas.
De las series estadounidenses, la mejor situada es CSI. El equipo de sabuesos forenses de Las Vegas supera los cinco millones de espectadores. Menos suerte tiene la plantilla de médicos de Urgencias, que consiguen para TVE-1 alrededor de un millón y medio.
Los productos españoles se imponen incluso al cine más comercial. Astérix y Obélix contra el César (Tele 5) es la película más vista en enero, con 4,9 millones de espectadores, seguida de la cinta dirigida por Achero Mañas El Bola (4,7 millones) y Con air (Convictos en el aire), que nuevamente consigue una audiencia notable (4,5 millones).
Entre los 40 programas más vistos del mes se cuela un espacio previo al telediario de tarde: la serie animada Los Simpson, que pese a su larga permanencia en antena mantiene un innegable tirón con 3,4 millones de fieles seguidores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003