La Policía Local de Girona recurrirá a la tecnología de localización vía satélite Global Positioning System (GPS) para estrechar la protección a las posibles víctimas de la violencia doméstica. El consistorio presentó ayer su iniciativa, pionera en Cataluña, que pretende disuadir a los posibles agresores al tiempo que ofrece una mayor protección ante los casos más graves de amenazas. La iniciativa se dirige en primer lugar a las mujeres que viven permanentemente atemorizadas y amenazadas por su ex pareja.
Las posibles víctimas recibirán un teléfono móvil con tecnología GPS que tendrá un botón de alarma que, en caso de riesgo de agresión, pondría en guardia a las fuerzas policiales. La ventaja del GPS consiste en que la policía puede tener localizada inmediatamente a la víctima, de modo que su intervención no sufre ningún tipo de demora. El sistema GPS sitúa un punto en el mapa con un margen de error inferior a tres metros. El jefe de la Policía Local de Girona, Josep Palouzier, explicó ayer que el sistema de alerta no pretende sustituir otros métodos policiales de protección a las posibles víctimas, sino que se considera "un plus de protección en casos de especial situación de riesgo". El consistorio adquirirá de momento cuatro aparatos y confía en tener el programa operativo antes de dos meses.
La Generalitat puso también en marcha una experiencia piloto similar en Girona. En aquel caso se trataba de una pulsera emisor-receptor que permitía pedir ayuda a los Mossos d'Esquadra de manera inmediata. Esta experiencia no se extendió al resto de Cataluña, tal como había anunciado la Generalitat. La entonces presidenta del Instituto Catalán de la Mujer, Margarida Álvarez, aseguró que la experiencia resultó positiva, aunque consideró más oportuno que quienes llevaran el dispositivo, para poder ser controlados por la policía, fueran los posibles maltratadores.
El Servicio de Atención a la Violencia Doméstica del Ayuntamiento de Girona se creó hace aproximadamente un año y medio. Durante este tiempo ha intervenido en una treintena de casos. La mayoría de ellos se enmarcan en la problemática de la mujer agredida por su pareja, aunque también se han advertido casos de padres que se sienten maltratados por sus hijos adolescentes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de febrero de 2003