Una cuarta parte de las personas con discapacidad física o movilidad reducida no puede emplear el transporte público porque no se adapta a sus necesidades, según una encuesta de la Federación de Asociaciones de Discapacitados Físicos de la Provincia de Valencia elaborada a partir de 133 cuestionarios respondidos. El 15,4% de los encuestados señala que no lo usa porque prefiere el transporte particular y el 20% porque desconoce las condiciones de accesibilidad de los vehículos.
El 90,2% dice que tiene necesidad de usar el transporte público adaptado, mientras que el 84,6% asegura haber utilizado alguna vez estos servicios.
El Servicio Especial de la EMT es el más utilizado, ya que el 64,2% hace uso de este transporte, seguido de los autobuses adaptados con rampa de las líneas regulares de la EMT (48,6%), el Metro (44%), el Taxi (39.5%) y en último lugar el Tranvía (34%). Entre las propuestas de mejora está reducir a 24 horas la antelación para concertar el servicio adaptado de la EMT y ampliar la oferta a la noche, adaptar las paradas de las líneas convencionales para que se pueda a acceder a la rampa e incrementar los autobuses adaptados además de adaptar y eliminar las barreras arquitectónicas que existen en muchas paradas de metro
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de febrero de 2003