El déficit por cuenta corriente, que refleja los ingresos y los pagos registrados en España por operaciones comerciales, de servicios, de rentas y transferencias, duplicó el pasado mes de noviembre los niveles de un año antes. El saldo negativo pasó de 963 millones de euros a 1.800,8, según datos del Banco de España. El saldo negativo entre importaciones y exportaciones, que se agrandó un 20%, explica en gran parte esos resultados.
El Banco de España enmarca las cifras en un contexto de ralentización de las exportaciones, que crecieron un 2,4%, frente al avance del 5,8% de las importaciones. En esos datos puede haber pesado ya el aumento del precio del petróleo, pues el barril de crudo brent se encareció un 29% en noviembre. Desde enero de 2002, el déficit por cuenta corriente se mantuvo prácticamente estable, con una variación a la baja del 3,8%.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de febrero de 2003