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Apuntes

Una ofensiva contra el atasco en primer curso

La Universitat de València impulsa un plan para mejorar el rendimiento de los nuevos alumnos

El rector de la Universitat de València, Francisco Tomás, solicitó la semana pasada del Consejo Social una moratoria en la aplicación de la normativa de permanencia, que amenaza la continuidad en el campus de, sobre todo, los alumnos con asignaturas "colgadas" de primero, aunque no sólo ellos, hasta sumar más de 4.000 estudiantes que podrían verse abocados a abandonar la universidad de no enmendarse la situación. Mientras se establece una nueva normativa de carácter autonómico y con el objeto de evitar los actuales problemas de permanencia, el rector anunció un mayor esfuerzo para orientar a los estudiantes a matricularse en las asignaturas que necesitan superar para progresar en los estudios, así como desaconsejar la matrícula en dos cursos diferentes. Pero en su argumentación el rector puso especial énfasis en señalar que no basta con suspender la normativa de permanencia ni cambiar los sistemas de gestión para asegurar la continuidad y la "mejora de los resultados académicos". La luz de alerta se ha encendido y se trata, más bien, de atajar el eventual fracaso académico desde que los estudiantes acceden a la facultad. Para ello, la Universitat ha puesto en marcha desde el Vicerrectorado de Estudios un plan que pretende evaluar y mejorar el rendimiento de los estudiantes de primer curso. Y no es un plan genérico, sino que tiene plazos marcados.

A mediados de febrero, todos los centros de la Universitat tenían constituidos sus comités de calidad nombrados por las comisiones académicas de título (CAT) y responsables de redactar los correspondientes informes sobre la situación del rendimiento académico en cada titulación. La mayoría de estos documentos, con reflexiones y sugerencias, ya han sido remitidos al vicerrectorado de Estudios, desde el que se procederá a continuación reclamar informes externos. Con estos materiales se elaborarán los informes finales de cada titulación, antes de acabar el presente mes, y en abril deberán aprobarse los definitivos planes de mejora por el Comité de Calidad de la Universitat, de manera que se aplicarán el curso 2003-2004. Este comité se ha constituido con profesorado de las grandes áreas científico académicas y miembros del Consejo Social. Los informes elaborados parten de los datos de resultados académicos facilitados por el vicerrectorado. Sobre dichos resultados se trata de averiguar por qué hay estudiantes "colgados" en primero, cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada titulación y posibles acciones de mejora.En su comparecencia ante el Consejo Social, Francisco Tomás, explicó que el nuevo Plan de Evaluación y Mejora del Rendimiento Académico de los estudiantes de primer curso (PEMRA) "trata de estimular el funcionamiento de comités de calidad en cada titulación y de generar un cambio cultural hacia los nuevos retos de calidad y convergencia europea, especialmente en metodología docente, coordinación entre departamentos y profesores, planes tutoriales y actividades de apoyo académico".

Con anterioridad a la puesta en marcha del Plan, una exploración del índice de aprobados asignatura por asignatura en primer curso, permitió comprobar al Vicerrectorado de Estudios que se reiteraban casos en los que el nivel de aprobados entre junio y septiembre era "muy bajo". También se sabe que determinadas asignaturas de primero, troncales u obligatorias, son aparcadas de lado con mayor frecuencia por los estudiantes en la confianza de poder aprobarlas más adelante. Esta casuística afecta directamente a la permanencia de los estudiantes en la universidad y, como subrayó el rector, no se trata simplemente de que los "malos estudiantes" sean expulsados de la universidad con la aplicación rigurosa de la normativa, puesto que nada les impide cambiar de universidad. "Además", agregó Tomás, "son tan diferentes las normativas de permanencia que coexisten, o que nunca se aplican, que ello puede generar efectos redistributivos en el número de estudiantes que se matricula en cada universidad con los consiguientes efectos en la financiación comparativa". Ya hay universidades que han suspendido temporalmente algunos artículos de la normativa de permanencia.

En el PEMRA se analizan los resultados académicos obtenidos por los estudiantes de primer curso en cada titulación a partir de "los indicadores de rendimiento, éxito, abandono y retraso", según indica la guía remitida a las comisiones de título (CAT) por el Vicerrectorado de Estudios. Se estudian los resultados, titulación a titulación, a partir de los siguientes indicadores: la "tasa de abandono forzoso prevista por no superar el régimen de permanencia en primer curso"; la relación entre nota media, nota de corte para el acceso a la universidad y porcentajes de admitidos en primera o segunda preferencia; la relación "entre porcentaje de aptos sobre el total de matriculados", y la diferencia en resultados entre materias troncales y obligatorias u optativas.

A partir de esos datos, en los informes remitidos por las CAT se aportan reflexiones obre aspectos tales como las diferencias detectadas según materias y grupos, o si son "razonables los resultados globales del rendimiento en la titulación", así como "los posibles motivos de los porcentajes de la tasa de abandono", motivos que pueden ir desde "las características intrínsecas de cada titulación" a la metodología utilizada o la misma "coordinación entre universidad y enseñanzas medias". "Se trata también", señala Javier Escribá, "de que el profesorado se dé cuenta de cómo vienen los estudiantes de Bachillerato, para realizar las oportunas adaptaciones".

Tras detectar los problemas de primer curso y sus posibles causas, se trata de elaborar propuestas de mejora. Las sugerencias recogidas en los informes de titulación son diversas y el abanico de propuestas va desde realizar un curso "cero"entre septiembre y octubre a plantear materias optativas o de libre elección que sirvan para reforzar los conocimientos y formación de los alumnos recién llegados o incluso, como advierte el vicerrector de Estudios, "cambiar de ubicación ciertas asignaturas" que se consideren más ajustadas al nivel de cursos posteriores. Escribá no descarta que al final proceso se plantee también la necesidad de potenciar las tutorías para los estudiantes de primero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003