Reynald Denoueix, el técnico de la Real Sociedad, tenía cara de no creerse lo que le había ocurrido a su equipo en el inicio del partido: "Hemos empezado demasiado mal y casi hemos entrado en una situación de misión imposible".
La Real perdió el liderato en Valladolid en 20 minutos, en los que le cayeron tres goles, y lo inevitable a partir de ahí era pensar en si por fin la presión del Real Madrid había afectado a sus jugadores. Pero denoueix fue tajante: "La presión no existe. Lo único que debe ejercer presión sobre nosotros es aquello que seamos capaces de hacer en el terreno. Cierto es que cuando terminan los partidos miramos dónde estan unos y otros, pero lo único que debe ejercer presión es lo que hagamos nosotros. Esto debe servir para motivarnos".
La Real, pese a la necesidad de remontar, no hizo ningún cambio hasta que Khokhlov se lesionó. Sus reservas comenzaron a calentarse al inicio de la segunda mitad y no lo dejaron hasta el final. "Cuando pierdes un partido como lo hemos perdido hoy y tienes una situación como la que teníamos, no es cuestión de táctica, sino de responsabilidad y de orgullo. Es importante saber asumir la responsabilidad. He cambiado a Khokhlov no por táctica, sino porque estaba lesionado, porque es muy importante que los jugadores que han empezado tan mal tengan la responsabilidad y el orgullo de remontar y de solucionar lo que han hecho", concluyó Denoueix.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003