El presidente francés, Jacques Chirac, vivió ayer un día histórico en las calles de la capital de Argelia. Cientos de miles de personas -200.000 según la seguridad francesa y un millón y medio según la policía argelina- le acompañaron en la primera visita de Estado de un presidente francés a la ex colonia desde que ésta se independizara, tras una cruenta guerra, en 1962.
Chirac, que fue subteniente del Ejército francés durante la contienda, saludó a la multitud junto con el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, en un coche descapotable que los llevó entre las masas que se apretaron a lo largo de los 15 kilómetros que separan el aeropuerto del centro de Argel.
Una serie de actos sin precedentes dieron inicio a los tres días de visita oficial del presidente francés, que está acompañada por una amplia comitiva formada por empresarios de primera línea, como las cabezas de TotalFinaElf y Airbus, y figuras de la cultura.
La mayoría de los miembros del Gobierno argelino, parlamentarios y altos mandos de las Fuerzas Armadas, recibieron a Jacques Chirac en la plaza Sofía, cerca del aeropuerto. En la calle, los argelinos pidieron a gritos al presidente francés "visados" y "veto para Irak". El Gobierno argelino impidió ayer una manifestación bereber que pretendía llamar la atención sobre la situación de los derechos humanos en la región de la Cabilia.
Durante la visita, de fuerte carácter simbólico por la relación tormentosa entre dos países desde que, en 1962, Argelia rompiera con más de 100 años de dominio colonial, París y Argel definirán una asociación en temas de cooperación bilateral, de profundización de las relaciones económicas y de circulación de personas. La visita del presidente francés continúa hoy en el Parlamento argelino donde pronunciará un discurso oficial. El martes Jacques Chirac viajará a la ciudad de Orán.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003