Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sólo ocho comarcas disponen de viviendas tuteladas para mayores

Cataluña, con un millón de ancianos, oferta 436 plazas de este tipo

Los pisos tutelados, la alternativa a las residencias geriátricas, no despegan en Cataluña. Pese a contar con la población más envejecida de España, Cataluña sólo dispone de 436 plazas públicas en viviendas con servicios para atender a una población de más de un millón de ancianos. La iniciativa privada ya se está aprovechando del desinterés de las administraciones y varias empresas han comenzado a construir este tipo de pisos por su cuenta.

Los primeros pisos tutelados comenzaron a funcionar en 1993 para dar atención a ancianos que, puesto que se valen por sí mismos, quieren vivir independientemente en un lugar donde tengan una persona a mano para prestarles servicios básicos. Estos pisos han experimentado una gran demanda en todas las poblaciones donde se han construido y han recibido elogios de todas las instituciones, que los consideran la alternativa natural a las residencias geriátricas.

Pero el supuesto interés de las administraciones en construir pisos de este tipo no cuadra con la realidad. De acuerdo con la última memoria del Departamento de Bienestar y Familia, en Cataluña sólo hay 26 centros que ofrezcan pisos tutelados, y de las 791 plazas disponibles, sólo 436 cuentan con algún tipo de financiación pública. O lo que es lo mismo: por cada plaza pública disponible en la actualidad hay 2.465 personas de más de 65 años.

La carencia de este tipo de instalaciones es especialmente grave en la zona de Tarragona, donde en 2001 no existía ni un solo piso tutelado con ayudas públicas. El extrarradio de Barcelona sufre una carencia muy parecida: 18 plazas para 400.000 personas. En la ciudad de Barcelona, hay 118 plazas para una población de 322.875 ancianos.

Como ya ocurre con las residencias geriátricas, la fuerte demanda que se registra, sumada a la escasa respuesta de la Generalitat y de la mayor parte de ayuntamientos está dando alas a las empresas privadas que apuestan por construir este tipo de pisos sin ninguna ayuda oficial. En el año 2000 estas empresas sólo ofrecían 10 plazas en el conjunto de Cataluña, mientras que un año después ya ofertaban 159. En el mismo periodo de tiempo, la Generalitat sólo construyó siete pisos, que se suman a los 98 de los diferentes ayuntamientos.

Tanto el Gobierno catalán como el Ayuntamiento de Barcelona han anunciado sendos planes para construir más viviendas de estas características, algunas de las cuales entrarán en servicio este mismo año. En la capital catalana, el Ayuntamiento ha prometido inaugurar antes de tres años un total de 600 pisos, a los que optan más de 3.000 solicitantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de marzo de 2003