La imagen tomada por los helicópteros franceses que sobrevolaron el petrolero Prestige durante su travesía por alta mar antes del naufragio refleja la herida mortal abierta en su costado que acabó provocando que la embarcación se partiera en dos y se hundiera a 3.600 metros de profundidad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de marzo de 2003