El sacerdote Juan José Gómez Rodríguez, de 43 años, desaparecido el 23 de febrero, fue hallado muerto ayer en la habitación de una pensión de la calle Miguel de Unamuno, en Salamanca. El cadáver estaba en avanzado estado de descomposición. La policía encontró el cuerpo envuelto en bolsas de plástico dentro de un armario. La habitación estaba alquilada por Abdelhuajed Fatdar Nall, marroquí de 19 años, presunto asesino de la asistente social de 26 años cuyo cadáver fue hallado el martes en el centro de Mensajeros de la Paz de Zamora, en el que trabajaba la víctima.
El detenido ingresó ayer en la prisión de Topas (Salamanca) por su presunta relación con el estrangulamiento de la educadora María Auxiliadora Vázquez Fernández y el apuñalamiento de un taxista, también en Zamora, pero todavía no ha declarado "ni una palabra" en torno al sacerdote, según el subdelegado del Gobierno en Salamanca.
El sacerdote Juan José Gómez, que desempeñaba su misión pastoral en los pequeños municipios salmantinos de Ahigal de los Aceiteros y La Redonda (en las proximidades de la frontera portuguesa), fue visto por última vez el 23 de febrero, en las proximidades del parque de La Alamedilla, en Salamanca, ciudad en la que reside su familia. Días después de advertida su ausencia, se presentó denuncia ante la Guardia Civil y la policía.
Los vecinos de los pueblos donde Juan José Gómez ejercía su misión sacerdotal habían puesto en marcha una campaña para intentar localizar al sacerdote. Según sus testimonios, era un cura ejemplar por su dedicación especial a los pobres y los marginados. En una finca familiar de Villares de Yeltes había abierto un centro de apostolado.
Anoche, el subdelegado del Gobierno en Salamanca, José Antonio Sacristán, comunicó el hallazgo de un cadáver en avanzado estado de descomposición, cubierto con plásticos, en el interior de un armario en la habitación de una pensión ocupada por el joven marroquí Abdelhuajed Fatdar Nall desde el pasado mes de enero.
El DNI, ropa y una cruz
A la hora de dar a conocer la noticia, se destacó que no se podía afirmar aún con total seguridad, a la espera de las pruebas científicas, que el cadáver correspondiera al del sacerdote desaparecido, dado el avanzado estado de descomposición del cuerpo. No obstante, todos los datos parecen reforzar que se trata de Juan José Gómez.
En la habitación, junto al cadáver, fueron hallados el documento de identidad, la ropa y una cruz propiedad del párroco de Ahigal de los Aceiteros. Es probable, según la primera impresión, que la muerte se produjera por asfixia.
En torno a la cabeza había bolsas de plástico, los pies y las manos estaban atados y no se han advertido señales de apuñalamiento u otros signos de violencia.
Fuentes policiales aseguran que "hay ligazón" entre el joven marroquí que se confesó autor de la muerte de la joven zamorana y el cadáver hallado en Salamanca. Sin embargo, se precisó que se ignora si el causante de la muerte del cura fue el joven marroquí, solo o con otros, y por el momento tampoco se tienen datos sobre circunstancias y motivos del supuesto asesinato.
El subdelegado del Gobierno también indicó que el hallazgo del hospedaje de Abdelhuajed Fatdar se estableció tras una minuciosa investigación, una vez que se supo que en los últimos días residía en Salamanca. La investigación condujo a la pensión de la calle de Miguel de Unamuno, donde el propietario confirmó que, efectivamente, la única habitación alquilada era de un joven marroquí que llevara días sin aparecer por el establecimiento.
Al entrar en la habitación se advirtió un fuerte olor pestilente y se halló el cadáver en el armario. Se supone que el sacerdote pudo morir "incluso la misma noche de su desaparición".
Sacristán señaló que el joven no ha colaborado con ningún dato sobre su relación con el sacerdote y que la búsqueda de su domicilio en Salamanca siempre se estableció en función de la muerte de la educadora de Mensajeros de la Paz en Zamora.
Esta organización, donde había sido acogido anteriormente Fatdar Nall, ha puesto de relieve que el detenido "siempre fue una persona muy conflictiva". El permiso de residencia del joven marroquí caducó en febrero pasado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de marzo de 2003