Telefónica pretende extremar al máximo los controles internos sobre sus directivos. El Reglamento Interno de Conducta (RIC), más conocido como Código Ético, ha introducido una restricción especial por la que se prohíbe a todos los directivos que adquieran acciones de la compañía venderlas antes de un plazo de seis meses, desde su adquisición. Según la normativa de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ese plazo es de siete días.
Otra de las limitaciones que deben cumplir los directivos es la de no realizar operaciones bursátiles con títulos de la compañía un mes antes de la presentación de resultados.
La compañía también ha procedido a una reordenación de la composición y funcionamiento de las comisiones (Auditoría y Control; Nombramientos, Retribuciones y Buen Gobierno; Recursos Humanos y Reputación Corporativa; Regulación, Calidad del Servicio y Atención Comercial) para hacerlas más operativas, obligando a realizar una serie de reuniones mínimas al año. La misma política se pretende aplicar a las filiales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de marzo de 2003