Un total de 37 personas se sientan en el banquillo a partir de hoy, tras 8 años de instrucción sobre la desaparición de unos 183 millones de euros y el funcionamiento opaco de la antigua petrolera estatal Elf, en el que se ha considerado el mayor caso de malversación de fondos de una empresa en Francia.
Los principales encausados por la gestión de Elf de 1989 a 1993 son el entonces presidente de la compañía, Loik Le Floch-Prigent, su mano derecha Alfred Sirven (detenido en Filipinas en febrero de 2001 después haber sido durante meses el prófugo más famoso del país) y el responsable de los asuntos africanos del grupo, André Tarallo.
Los dos primeros, que ya han sido condenados a penas firmes de cárcel en un juicio anterior sobre una de las facetas del caso Elf, en el que fue absuelto el ex ministro socialista de Asuntos Exteriores, Roland Dumas, están acusados como principales responsables de decenas de millones de euros en comisiones pagadas por cada contrato que conseguía la que era la mayor empresa estatal. Dentro de este paquete están dos operaciones en Europa, una que concierne la compra por el grupo francés de la española Ertoil en 1991, operación por la que está encausado el único español que se sienta en el banquillo, el empresario Daniel de Busturia, y la adquisición de la refinería de Leuna en Alemania oriental.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de marzo de 2003