La nueva Ley de Fundaciones y de Mecenazgo, cuyo reglamento está a punto ser aprobado, reducirá los trámites y los requisitos que la Administración exige para acogerse a los beneficios fiscales previstos y tendrá un coste fiscal de 29,8 millones de euros, según explicó ayer en conferencia de prensa el director general de Tributos, Miguel Ángel Sánchez.
Con la nueva norma, las entidades sin fines de lucro podrán beneficiarse de exenciones en el impuesto de sociedades y en las retenciones simplemente solicitándolo a Hacienda, sin necesidad de acreditar el cumplimiento de los requisitos de forma previa. Los requisitos básicos exigidos a este tipo de entidades son: destinar, como mínimo, un 70% de los beneficios a actividades de interés general en un plazo máximo de cuatro años; no ingresar más del 40% del total de actividades lucrativas y no retribuir los cargos de los patronos y fundadores de las entidades. Éstos, sin embargo, sí podrán ser compensados por los gastos en que incurran por sus funciones o por actividades que desarrollen para las entidades al margen de sus cargos "honoríficos".
La nueva Ley de Mecenazgo, aprobada en diciembre, permite que queden libres de impuestos las actividades que sean de interés general, como la asistencia social y sanitaria, el medio ambiente, la investigación y el desarrollo, la cultura, la defensa del patrimonio artístico, la enseñanza o el deporte, siempre y cuando sean realizadas en cumplimiento de la finalidad específica de las entidades sin ánimo de lucro.
Para fomentar el mecenazgo se prevé una deducción del 25% en el IRPF para todas las personas que hagan donaciones a este tipo de entidades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de marzo de 2003