Hay guerras que se libran sin que se derrame una sola gota de sangre. Santa Fe, en Granada, se prepara para tener muchas de ellas durante todo este fin de semana. No habrá víctimas civiles, ni daños colaterales, ni presos, ni heridos. El destino de los ejércitos se decidirá con los dados y los soldados no morirán porque son... soldaditos de plomo. El pueblo granadino espera decenas de participantes en la que serán las Primeras Jornadas de Simulación de Batallas Históricas con Soldados de Plomo. Al contrario de lo que ocurre en Irak, éstas serán guerras sanas.
Las jornadas que se celebrarán hoy, mañana y pasado mañana, recibirán a los mejores jugadores de España en esta curiosa afición. El Círculo Cultural La Unión, de Santa Fe, en donde se celebrará el certamen, contará con 16 tableros diferentes, de un 1.80 por 1.20 metros que simularán diferentes campos de batalla, según explicó José Olivares, responsable del certamen. Habrá, en total, 32 participantes, entre quienes se encuentra Fernando de Hita, campeón de España hasta hace unos días.
La mayoría de las batallas que se reproducirán corresponden a la Edad Media. Basora y Bagdad quedan para otro año. "Aquí lo que se utiliza son soldados de plomo pintados a mano tanto de la época medieval como de la Antigua Roma", dice uno de los jugadores, Joaquín Ruiz.
"En realidad, el juego es muy parecido al ajedrez", comenta. "Hay peones, caballos, torres, reinas. Los peones son aquí la infantería pesada, los soldados de a pie, y el caballo del ajedrez es la caballería".
El juego tiene sus complejidades. Cada jugador posee su propio ejército de soldados de plomo con diferentes tropas: infantería, caballería, generales. Cada una de esas tropas tiene un valor y una puntuación. También un dado específico. Cuando el jugador lanza los dados y consigue una determinada puntuación, las tropas se mueven unos centímetros hacia el enemigo. Cuando se encuentran con él, dependiendo de lo que dicten los dados, pueden romper sus filas, abrir un pasillo y dirigirse hacia el objetivo de la batalla. Las batallas pueden durar horas.
"Se juega de forma muy aleatoria, dice Joaquín Ruiz. "Antes de cada partida, por sorteo, se decide quién llevará el ejército atacante y quien llevará al ejército defensivo. Luego se despliegan los ejércitos y comienza la batalla con el lanzamiento de los dados".
Cada ejército puede tener entre cuatrocientos y quinientos soldados. Dado que los jugadores suelen ser muy aficionados a las miniaturas, muchos de estos ejércitos han sido pintados a mano por ellos mismos. Las figuras que se utilizarán en Santa Fe son de 15 milímetros de altura, es decir, una figuras ínfimas, lo que muestra la laboriosidad de quienes las han pintado una por una. "De hecho, aquí cada jugador trae su propio ejército", comenta Ruiz.
Existen reglamentos de juego que reproducen exactamente lo ocurrido en grandes batallas históricas. Los jugadores pueden, así, recrear lo que sucedió en determinados momentos y en determinados lugares. "Nos habría gustado poder haber reproducido alguna de las batallas durante la conquista de Granada por los Reyes Católicos", dice por su lado José Oliveros. "Pero, por ejemplo, cuando se construyó Santa Fe, no hubo ya batallas hasta que se rindió Granada en 1492. Aunque si podrían reproducirse otras".
Conocimientos culturales
La pasión en Granada por los objetos en miniatura está bastante extendida. Hasta tal punto es así que incluso ya hay una asociación en la que se unen los coleccionistas de soldaditos de plomo, de trenes, de coches o de cualquier cosa. Anualmente se organizan diferentes eventos y también pueden contemplarse de vez en cuando exposiciones de objetos en miniatura.
La afición es un arte y requiere de una enorme paciencia. Pintar un soldado de plomo de apenas unos milímetros es todo un reto. Muchos aficionados se documentan sobre determinada época o determinados ejércitos para pintarlos tal y como eran y con total realismo. También se informan sobre hechos históricos para poder reproducir batallas del pasado. Es una afición que también conlleva grandes dosis de conocimientos culturales.
Las Jornadas de Simulación de Batallas Históricas con Soldados de Plomo de Santa Fe que se celebra este fin de semana utilizan un reglamento que abarca las grandes guerras de la antigüedad y que llega hasta el Renacimiento. "El tipo de tropas que se van a utilizar ya está definido", dice el responsable del certamen, José Olivares.
La pasión por las miniaturas no sólo se centra en los soldaditos de plomo. Como sucede con los trenes, también se requiere un paisaje, un entorno. Muchos aficionados acuden a fotografías o diagramas para reproducir también tales paisajes.
¿Y cuando termina una partida de batallas de soldaditos de plomo? Joaquín Ruiz responde: "Cuando uno de los dos ejércitos ha perdido la mitad de sus piezas o si le matan un tercio de sus mandos". Eso puede, como una buena partida de ajedrez, llevar su tiempo.
A Granada llegarán jugadores procedentes de otras ciudades, como Navarra, Sevilla, Jaén, Alicante o Madrid. Todos son viejos aficionados al coleccionismo de soldados de plomo y grandes conocedores de las tácticas bélicas del pasado.
Cuando las partidas se hacen con ejércitos actuales, ganan en interés, ya que no sólo hay caballería e infantería, sino que aparecen otros elementos, como los tanques o la aviación, que requieren normas distintas.
Los 16 tableros, que reproducen dunas, bosques e hierba, estarán abiertos hoy, entre las 17.00 y las 21.00 horas, y mañana, desde las las 10.30 hasta las 14.30 y desde las 17.00 a las 21.00 horas. Igual será el domingo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003