El temporal se dejó sentir ayer con fuerza. El viento, con rachas que llegaron a ser de 188 kilómetros en Tàrrega (Urgell), obligó a los Bomberos de la Generalitat a efectuar casi 300 salidas por caídas de árboles, mobiliario urbano y elementos de fachadas. La nieve y las temperaturas bajo cero hicieron acto de presencia en el Pirineo y obligaron a circular con cadenas en numerosas carreteras, y la ventisca obligó a cerrar las pistas de esquí. Durante todo el día, el fuerte viento obligó que en el aeropuerto de El Prat se operara con una sola pista. Ello obligó a cancelar vuelos y a acumular durante todo el día una media de 40 minutos de retraso, aunque algunos destinos llegaron a las dos horas.- G. A.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003