Los socialistas han echado la red entre los funcionarios de la Generalitat con vistas a un futuro cercano en el que prevén tener la responsabilidad de gobernar Cataluña. La red se llama Xarxa Maragall y la semana pasada reunió en un restaurante de Barcelona a un centenar de funcionarios de servicios centrales de la Generalitat, a los que el secretario de programas del Partit dels Socialistes (PSC), Ernest Maragall, tranquilizó explicándoles que su partido pretende dar "más valor y reconocimiento" a la función pública autonómica. El propio Pasqual Maragall y otros dirigentes socialistas mantienen reuniones con altos cargos de la Administración catalana con vistas a obtener información sobre la situación real de cada departamento.
La mayor parte de los funcionarios que asistieron a la cena organizada por Xarxa Maragall y la plataforma de gestión pública de Ciutadans pel Canvi son técnicos superiores, pero había también bastantes jefes de servicio y algunos subdirectores generales. Uno de ellos explicó a este diario, bajo compromiso de permanecer en el anonimato, que "la impresión más extendida entre los funcionarios es que se acerca un cambio" en el Gobierno catalán y eso crea, al mismo tiempo, "curiosidad y una cierta preocupación".
Lo que tranquilizó más a los asistentes fue, según aseguraron algunos, que Ernest Maragall no pusiera sobre la mesa como un activo de los socialistas el hecho de haber reducido el número de funcionarios del Ayuntamiento de Barcelona. "No sé qué habría pasado", dijo, "si Ernest Maragall hubiera dicho que pretendían adelgazar la Administración de la Generalitat como ha hecho la izquierda en el Ayuntamiento de Barcelona, que ha pasado de 16.000 funcionarios a 6.000".
Pero eso no significa que no vaya a haber cambios en la estructura y el funcionamiento de la Administración de la Generalitat si la izquierda llega al Gobierno catalán tras las elecciones autonómicas de otoño. Ernest Maragall apuntó una probable reducción del número de departamentos, la voluntad de llevar a cabo una descentralización y de establecer un nuevo modelo de relación entre la Administración local y la autonómica. El mensaje principal fue, no obstante, que un Gobierno presidido por Maragall "contará con los funcionarios".
El número de asistentes al acto fue considerado un éxito por los organizadores. Unos 50 se apuntaron ese mismo día en la Xarxa Maragall. Hasta entonces, los actos organizados por Ciutadans pel Canvi con funcionarios solían registrar asistencias de unas 20 personas. "Lo que estos días sucede en muchos departamentos es que los jefes hacen listas de funcionarios para el mitin de CiU del domingo", explicó un asistente.
La primera parte del encuenro estuvo dedicada a un análisis técnico de la Administración autonómica, a cargo del profesor Carles Ramió, de la Universidad Pompeu Fabra. Le siguió la exposición de Ernest Maragall, acompañado por el coordinador de su secretaría, Antoni Fernández. El coloquio posterior puso de relieve que también entre los funcionarios la principal preocupación estos días es la guerra de Irak.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003