Esta noche Zoe, mi nena de tres años, se ha dormido "apretándome mucho" la mano. Así , decía ella, cuando se despierte por la mañana no me habré ido a trabajar y seguiré a su lado.
Como Zoe, todos los niños del mundo sólo deberían tener ese tipo de preocupaciones, no si vivirán hasta mañana o hasta pasado mañana.
Zoe significa en griego vida, el primer derecho de un niño.
¿Qué vale más, en este mundo, que la vida de un solo niño?
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003