Los vecinos de Nàquera afectados por la política urbanística del alcalde del PP, Salvador Pérez, que deja en manos de agentes urbanizadores el 11% del término municipal, volvieron a quedarse ayer con las ganas de que el primer edil respondiera a sus múltiples dudas al respecto. El alcalde dio por concluido el pleno, tras los ruegos y preguntas de la oposición, cuando algunos vecinos habían pedido intervenir, como es su derecho.
De un tiempo a esta parte, los plenos del Ayuntamiento de Nàquera acaban siempre de la misma forma: el alcalde saliendo precipitadamente del salón mientras numerosos vecinos le increpan y le piden explicaciones por su política urbanística. Y ayer no se modificó el guión. La sesión era continuación de la celebrada la semana pasada, que ya concluyó con protestas de los vecinos, y de la que faltaba por sustanciar el punto correspondiente a los ruegos y preguntas.
La portavoz socialista, María Jesús Plumed, llevaba una lista de preguntas, en su mayor parte relacionadas con las certificaciones de obras aprobadas la semana pasada en el pleno, correspondientes a la ejecución de los diversos planes de actuación integrada (PAI) que están en marcha en Nàquera. La mayor parte de las cuestiones están reflejadas en el acta de aquel pleno, pero Plumed pretendía que el alcalde las explicara ante los vecinos allí congregados, que de otra forma no tienen acceso a esos datos, dada la poca predisposición del equipo de gobierno del PP a facilitar información relativa a su política urbanística.
Pero ayer Salvador Pérez se mostró desmemoriado y apenas si contestó. Desde luego, no ofreció cifra alguna. "Yo no puedo tener toda la contabilidad municipal en la cabeza", adujo el alcalde. Plumed le acusó de "contribuir al desorden" del pueblo de Nàquera con su política urbanística, a lo que Pérez le espetó: "Eso lo dices tú aquí". Los vecinos protestaron: "Y el pueblo, y el pueblo", gritaron casi al unísono los presentes, en su mayoría afectados por algún PAI.
Plumed pidió la dimisión del alcalde y el otro edil del PSPV, Antonio Navarro, le preguntó por la revisión del Plan General, pendiente desde 1999, y por los acuerdos a los que ha llevado en torno al PAI de Les Fontanelles, que abarca 1,5 millones de metros cuadrados, de los que un 60% son de monte de propiedad pública. Los vecinos acusan al alcalde de "expoliar" el patrimonio del pueblo. Pérez aseguró que no ha negociado nada.
Acto seguido, y mientras varios vecinos pretendían, brazo en alto, preguntar al alcalde, éste se levantó, dijo "se ha acabado el pleno" y salió raudo del salón, entre protestas e insultos de los presentes, que llevaban carteles alusivos y la boca tapada con esparadrapo, que se quitaron para llamarle "cobarde" y "sinvergüenza" y preguntar a coro: "¿Dónde está "Alí Babá?".
Querella de un afectado
Los afectados por la política urbanística del alcalde de Nàquera, Salvador Pérez, han iniciado acciones legales para defender sus derechos, que muchos consideran lesionados por esa gestión. Uno de ellos presentó una querella, cuya tramitación se inició ayer en un juzgado de Llíria, después de que inicialmente fuera archivada y que la Audiencia de Valencia ordenó admitir a trámite e investigar. El alcalde acudió a declarar, pero la titular del juzgado no estaba ayer en su puesto y el trámite quedó aplazado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003