El presidente del Tribunal Supremo de Marruecos, Driss Dahak, reclamó ayer más colaboración por parte de la justicia española para abordar problemas comunes desde el punto de vista jurídico en materia de menores, de contratación de inmigrantes, de comercio y establecimiento de nuevas empresas. José Luis Olivas, presidente de la Generalitat, aseguró que esa colaboración era una obligación para España.
La cumbre hispano-marroquí de Tribunales Supremos que ayer se inauguró en La Lonja de Valencia mantiene a lo largo de hoy varias sesiones de trabajo para intercambiar y ajustar interpretaciones jurídicas en materia de derechos de menores, de regularización de inmigrantes y contratos de trabajo, de arbitraje comercial y de la aplicación de convenios en materia penal firmados entre ambos países en 1997.
A pesar de la expectación, Driss Dahak y Francisco José Hernando, presidente del Tribunal Supremo Español, aclararon que "se trata de reuniones de tipo técnico, no son propuestas para modificar las leyes, que no es nuestro cometido, sino interpretaciones jurídicas sobre realidades parecidas que nos permitan avanzar", dijo Hernando.
Este encuentro entre las delegaciones de magistrados de ambos países, el segundo que se celebra, se propone, según Driss, impulsar la relación "entre dos estados que están a 14 kilómetros y que tienen muchas coincidencias y necesitan del permanente diálogo y cooperación". A esa petición respondió el presidente de la Generalitat, José Luis Olivas, al decir: "A pesar de las diferencias, hay importantes coincidencias y estamos obligados a colaborar".
Tutela judicial efectiva, el avance en seguridad jurídica, la mejora en la aplicación de las normas y la proximidad de la justicia al ciudadano son algunos de los temas que entrarán en los debates de hoy y en la sesión de conclusiones de mañana. sábado. Es por ello que Dahak insistió en varias ocasiones en establecer mecanismos de comunicación e intercambio "para profundizar y avanzar en materia jurídica". Un objetivo que reiteró Hernando.
Las referencias al presente y pasado del Tribunal de las Aguas ocuparon buena parte de los discursos de Dahak y Olivas. El presidente de la Generalitat aprovechó en su discurso para agradecer el legado islámico del Tribunal de las Aguas y afirmó: "Ésa ha sido la base esencial del establecimiento de una cultura del agua avanzada, moderna y eficiente en la Comunidad Valenciana de hoy. Dahak, por su parte, dedicó más de la mitad de su discurso al agua, advirtió de los conflictos que se generarán entre los pueblos por el "oro blanco", insistió en el riesgo que supone que "el 60% del agua continental esté en manos de 10 países" y concluyó que el modelo que aplica el Tribunal de las Aguas, donde la delegación marroquí estuvo de visita ayer por la mañana, "es capaz de estimular la cooperación y superación de conflictos desde el diálogo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003