El director del IVAM, Kosme de Barañano, presentó ayer una nueva instalación de la exposición que exhibe la colección permanente del museo que introduce varias novedades y reduce la selección anterior de 180 obras a 150. La atención prestada a la escultura, la confrontación entre figuración y abstracción y la salas monográficas dedicadas a un artista representado en el museo son algunas de estas novedades, según señaló Barañano. Así, distintas salas recogen las obras de Chillida depositadas por la Fundación Telefónica; las piezas esculturas de escayola y terracota de Lipchitz cedidas y donadas; la obra minimalista de Tony Smith, las esculturas adquiridas y cedidas de Lüpertz y Baselitz o las de Manolo Valdés. También han crecido las obras de Lucebert. De hecho, se exhiben las únicas esculturas de realizó.
Sorprende la presencia de tras grandes obras de Francis Bacon, un tríptico realizado a finales de los años ochenta que ha sido prestado al IVAM, según indicó el director del museo. Están representados también artistas como Tàpies, Adami, Miralles, Davies, Simonds, Karavan, Saura, Alfaro, Navarro, Calvo, Scully, Music, Gottlieb, Arp, Calder y Semperre, entre otros.
Esta nueva presentación de la colección del instituto, que como la anterior se prolongará dos años, ofrece así pues las nuevas adquisiciones, donaciones y cesiones del museo, además de "desarrollar una de las líneas estratégicas" de la programación marcada por Barañano: "la revisión de la obra de los grandes escultores de la modernidad en su compleja relación con el resto de manifestaciones artísticas". La exposición contiene un 10% de las obras que se exhibían en la anterior instalación. Los límites son los propios de una colección "que sólo tiene 14 años", añadió Barañano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003