Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:PEDRO MARTÍNEZ DE LA ROSA | Piloto de F-1

"Con un buen coche, también yo estaría en el podio"

Pedro Martínez de la Rosa (Cardedeu, Barcelona; 1971) ve ahora las carreras de la fórmula 1 desde el sofá de su casa. Despedido de Arrows con mal estilo, acabó en la quinta posición en el Gran Premio de Italia de 2001 con Jaguar, su mejor resultado. Este año, cuando todos los volantes ya estaban adjudicados, Jaguar firmó su despido y le obligó a litigar, aunque no en los tribunales, para cobrar la temporada de contrato que le quedaba. Ahora, ya con el finiquito, acaba de firmar un contrato con McLaren Mercedes para trabajar como piloto de pruebas. Por el momento, se alegra de no estar en Jaguar, porque el coche no ha evolucionado, y observa desde lejos cómo otro español, Fernando Alonso, ha revolucionado el panorama al lograr subir al podio, el tercer puesto, en el GP de Malaisia con Renault.

"Cuando ahora veo cómo van los Jaguar, me alegro de estar sentado en mi sofá"

Pregunta. ¿Qué le parece todo el revuelo armado por Fernando Alonso?

Respuesta. Si ha ocurrido es porque lo merece. Estoy contento de que lo haga tan bien porque gana el automovilismo español. Pero me parece que no debe ponérsele más presión de la que ya tiene. No puede decirse que es [Michael] Schumacher ni exigirle que haga lo mismo que el alemán porque éste es cinco veces campeón del mundo y es cómo es. Hay que dejarle madurar como piloto y como persona. Y a partir de ahí, que logre todas las victorias que pueda: tiene un buen equipo, el respaldo de una gran marca como Renault, es un gran piloto y cuenta con mucho talento.

P. ¿Cómo le definiría como piloto?

R. Es muy joven, pero tiene la cabeza muy bien amueblada. Es muy inteligente y me gusta. Es una buena persona y un piloto muy completo. Muy rápido, constante en la carrera, capaz de mantener un fuerte ritmo. Con mucha más experiencia de la que la gente se imagina porque se ha curtido en los karts. Físicamente, además, es muy fuerte y tiene capacidad de sufrimiento. En Malaisia corrió con 39 grados de fiebre.

P. ¿Puede regresar al podio?

R. La de Malaisia no fue una carrera de suerte. Renault se arriesgó para ganar la pole position y su ritmo demostró que la escudería está para lograr podios. Incluso diría que está por detrás de Ferrari y McLaren, pero que es más fuerte que Williams.

P. ¿El de Brasil puede ser un buen circuito para regresar al podio?

R. Sí. Es un circuito Michelin y Renault va con esas gomas. Los coches de Bridgestone lo pasarán mal. Renault y McLaren irán bien.

P. Cuándo vio a Alonso en el podio, ¿sintió envidia?

R. No. Me alegré por él, porque le conozco un poco. Pero la verdad es que no me importa mucho. En estos dos primeros grandes premios me he fijado sobre sobre en Jaguar: si hubiera ido bien, me estaría mordiendo las uñas. No es que ver a Alonso allí me haya causado ningún sentimiento especial. Lógicamente, sentí envidia: siempre he creído que con un buen coche yo también podría estar allí. Pero es el mismo sentimiento que tuve muchas veces cuando vi arriba a otros.

P. ¿Qué ocurrió con Jaguar?

R. Simplemente, que rescindimos el contrato.

P. Pero le crearon problemas para cobrar ¿no?

R. Se portaron muy mal. He pasado unos meses complicados. Jaguar me dijo que no contaba conmigo cuando ya no quedaban plazas en el Mundial. En el verano tenía ofertas y no me dejaron marcharme. En cambio, me dieron puerta cuando no había opciones. Eso fue lo que más me molestó. Después exigí el cumplimiento de mi contrato. No me lo pusieron fácil, pero al final hubo acuerdo antes de ir al juzgado.

P. ¿Cómo valora esa etapa?

R. Aprendí mucho. Tuvimos problemas mecánicos de todo tipo y eso me enriqueció como piloto. Ahora, cuando pruebo un coche, enseguida sé por qué falla. Partimos de una base terrible, el R-3. Pero durante el año lo mejoramos muchísimo, aunque no se notó en los resultados. La gente no sabe lo malo que era el coche al principio. Entiendo que algunos crean que mi etapa en Jaguar fue gris. Yo he pensado alguna vez que fichar por Jaguar fue uno de mis mayores errores en la F-1. Creí que era un equipo que iba hacia arriba y, en realidad, iba hacia abajo.

P. ¿Esperaba el despido de Nicky Lauda?

R. No. Ahora veo que se tomaron decisiones más políticas que deportivas. Debían cambiar cosas y lo pagamos Eddie Irvine y yo. Pero se equivocaron en lo deportivo y lo económico. Sobre todo, porque Eddie y yo tuvimos un coche muy poco competitivo y callamos.

P. ¿Cómo ve el futuro del equipo compitiendo con Jordan y Minardi con motores iguales?

R. Si soy sincero, cuando miro los grandes premios y dónde están los Jaguar, estoy contento de verlo sentado en mi sofá.

P. Y ahora ha pasado a pobar uno de los mejores coches, el McLaren Mercedes.

R. Ésa es una de las mejores cosas que me han pasado en la F-1. Ahora veo las armas que tenían mis rivales. Imaginaba que la diferencia sería grande, pero no abismal. Por un lado, me alegro porque entiendo muchas cosas y por otro sé que volver sin un coche puntero es una pérdida de tiempo.

P. ¿Cuáles son esas diferencias?

R. Podría dar una lista de 200 cosas, pero me limitaré a una: adherencia. La diferencia en este aspecto con Arrows o Jaguar es brutal. Estamos hablando de diferencias más altas en el paso de una curva de entre un 10% o un 15%. En un mundo donde se está luchando por mejorar un 0,5% la velocidad, es mucho. Y, obviamente, la fiabilidad. Mi fama de rompecoches no existiría con uno de estos bólidos.

P. Usted fue campeón en todas las categorías por las que pasó salvo en la F-1 ¿Hasta dónde podría llegar con un coche de ese nivel?

R. A lo máximo. A todo. Pero decirlo ahora no tiene valor. Siempre he hablado bien de Schumacher porque está por encima del resto. Entre los demás, soy tan bueno como el mejor.

P. ¿Regresarán pronto al podio el alemán y Ferrari?

R. Es el favorito pese a haber tenido dos carreras malas. Lo pasará mal en Brasil porque los coches equipados con Michelin funcionan mejor con calor, pero después el circo volverá a Europa y Ferrari será el equipo a batir y Schumacher su número uno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003