La flotilla española enviada al Golfo, que estará en condiciones de atracar en el puerto iraquí de Um Qasr el próximo miércoles, se enfrenta a un dilema: ¿a quién entrega la ayuda humanitaria que transporta?, ¿cómo contacta con los heridos y enfermos a quienes puede atender en su hospital? España ha rechazado poner sus tropas bajo control de EE UU, pero dependerá de la coalición anglo-estadounidense para poder cumplir su tarea.
Defensa se propone hacer llegar a la población local las más de 20 toneladas de productos de primera necesidad que lleva en el buque Galicia y prestar asistencia sanitaria a heridos y enfermos, dando preferencia a mujeres y niños, según explicó en el Congreso el ministro Federico Trillo-Figueroa. El problema es que no tiene a nadie en Um Qasr, donde la única autoridad en este momento es el mando militar de la coalición. Si los soldados españoles no quieren repetir los caóticos repartos de alimentos protagonizados por la Media Luna Roja kuwaití, tendrá que ponerse a disposición de la división de Asuntos Civiles anglo-estadounidense. Defensa ha destacado un oficial de enlace en el cuartel avanzado del general Tommy Franks en Qatar, que se suma al que ya tenía en el estado mayor naval de Bahrein, otro emirato del Golfo.
La alternativa sería poner la flotilla a disposición de la ONU, pero ésta carece de organización sobre el terreno, según fuentes oficiales españolas. Las únicas agencias que siguen en Irak, de forma muy limitada, son Cruz Roja y Unicef, agregan.
El buque Galicia y la fragata Reina Sofía zarparon el miércoles de Yibuti, mientras que el petrolero Marqués de la Ensenada se ha dirigido a Muscat (Omán), donde reparará un motor auxiliar y cargará material enviado desde España por vía aérea.
Los tres buques deben reunirse a finales de semana frente a las costas de Omán para adentrarse en el golfo Pérsico. La flotilla podría atracar en Um Qasr hacia el día 9, pero deberá aguardar a que las autoridades de la coalición autoricen su entrada en un puerto totalmente saturado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003