El director general de la Marina Mercante, José Luis López Sors, declaró ayer ante el juez de Corcubión, que instruye el caso del hundimiento del Prestige, que ningún alcalde del litoral gallego le propuso acoger en su puerto el petrolero. Según fuentes jurídicas, López Sors declaró que, en cualquier caso, en las mismas circunstancias y "sabiendo lo que sé", volvería a tomar la decisión de alejar el petrolero.
López Sors, como ya hiciera el miércoles, insistió en ser el responsable de haber optado por el alejamiento, tras estudiar los datos e informes técnicos de los expertos que trabajaron con él en las primeras horas de la crisis y, a preguntas de los abogados, destacó la información aportada por el técnico Serafín Díaz, que subió al petrolero para tratar de poner de nuevo las máquinas en marcha. Según el director general, Díaz no sólo tuvo el cometido de arrancar el petrolero, sino que también le dio información sobre "el importante daño estructural" en que se encontraba el buque, razón por la cual rechazó la opción de llevarlo a un puerto.
López Sors admitió haber consultado al práctico del puerto de A Coruña sobre la posibilidad de atracar el barco. No obstante apuntó que las normas de entrada a este puerto impiden el atraque de barcos que tengan más de 15 metros de calado, como el Prestige.
Por otra parte, el fiscal ha pedido a la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios que archive la querella que el sindicato Manos Limpias interpuso contra Nunca Máis por apropiación indebida y estafa en relación con los fondos recaudados por esta plataforma por la catástrofe del Prestige. El fiscal considera que la investigación de los presuntos delitos no es competencia de la Audiencia Nacional, porque ni la cantidad recaudada por Nunca Máis afecta a la economía nacional ni se puede hablar de una "generalidad de perjudicados".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003