Las obras de construcción del cuarto colegio del barrio de Loranca (Fuenlabrada), cuyo retraso motivó numerosas protestas por parte de los padres, se han iniciado ya tras un encierro en la junta de distrito y varias concentraciones. Estas movilizaciones se suspendieron hasta conseguir un compromiso por escrito de la Subdirección Territorial de Educación, que anunciaba que la empresa adjudicataria de las obras se comprometía a iniciarlas el 1 de abril, con un plazo de ejecución no superior a cinco meses, para que en septiembre pudiera abrir sus puertas. La falta de un cuarto colegio ha provocado que durante el actual curso unos 350 niños de primaria hayan tenido que ser alojados en aulas prefabricadas o, como los padres las llaman, "barracones", con "goteras" y "temperaturas extremas".
Una de las representantes de los padres, Gracia Mortol, informó ayer de que estaban "muy satisfechos por el inicio de las obras, aunque se ha creado una comisión de seguimiento para comprobar periódicamente la marcha de los trabajos y si cumplen con los plazos de ejecución".
Según los datos aportados por los padres y por el Ayuntamiento de la localidad, "el colegio no va a ser suficiente para cubrir toda la demanda del barrio".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003