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CARTAS AL DIRECTOR

El 'Prestige', un ejemplo de solidaridad

Según publica su periódico, el señor Mayor Oreja quiere evitar la derrota electoral del Partido Popular apelando a la división de España en caso de victoria de la izquierda o de los nacionalistas (es decir, de cualquiera de los grupos de la oposición).

El señor Mayor Oreja, a falta de otros argumentos (gestión eficaz, personas de confianza, proyectos ilusionantes de los que al parecer carecen), recurre al miedo y a las frases trasnochadas procedentes de otros tiempos. Sin embargo, el señor Mayor Oreja olvida que con ocasión del desastre ecológico del Prestige los españoles (andaluces, gallegos, catalanes, madrileños, vascos, etcétera) hemos dado una nueva muestra de solidaridad entre pueblos que ha dejado patente que, más allá de los patrioterismos de

todo tipo, los que vivimos en este Estado llamado Reino de España asumimos nuestra responsabilidad y actuamos por encima de las ineptitudes de las autoridades y de las manipulaciones de la información (el señor Cascos sigue sin apearse del "burro").

Al señor Mayor Oreja se le debe olvidar por qué él y su partido no creen en la solidaridad y sí en el sometimiento del neoliberalismo. No creen en la libre expresión de las gentes y sí en el borreguismo de las masas. El Prestige no ha sido una "lotería" (como dice Fraga), pero sí una buena oportunidad para constatar que más allá de nuestro lugar de nacimiento, los ciudadanos y ciudadanas estamos dispuestos a dar nuestro esfuerzo (y esfuerzo es viajar 10 o 12 horas en un autocar para pasar todo el fin de semana recogiendo fuel) por encima de nacionalismos, patrioterismos y otras cuestiones parecidas. Ésa es la España que algunos queremos, la de la solidaridad, y no la del sometimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003