Heynckes lo vio claro; Luis Aragonés, también. Heynckes veía "difícil" la victoria, que su equipo consiguió en un momento inesperado, y Luis Aragonés tenía poco que decir cuando su equipo "ha sido mejor, cuando se ha tocado más que el contrario, pero no se meten goles". "Sin hacer gol es imposible ganar y nos está pasando mucho en las últimas jornadas. Si no tenemos la tranquilidad necesaria frente al portero para marcar es difícil ganar incluso como hoy siendo mejores. No es cuestión de mala racha", comentó Luis Aragonés.
He ahí la alegría y el lamento un partido, sin embargo, parejo. "Llevamos tres partidos igual, sin meter goles", una situación que para Luis Aragones no supone atravesar una mala racha. La razón es sencilla: "Haciendo ocasiones no se pasa por una mala racha", aseguró Aragones en una rueda de prensa breve y concisa.
Probablemente, acuciado por esa falta de gol, -las tres ocasiones que dispuso su equipo las atajó Aranzubia, pletórico de reflejos en el mano a mano- decidió ir a por el partido incorporando delanteros (Javi Moreno), alterando el dibujo táctico y sacando de posición a sus futbolistas. Todo para buscar el gol, para llevarse un partido que, sin embargo, se le complicaba más con cada una de las decisiones que adoptaba. En conclusión, el Atlético se partió, condenado a sufrir la ausencia de Fernando Torres, marcado al hombre por uno o dos de los defensas rojiblancos.
Al otro lado, Heynckes reconoció que "vió difícil la victoria", que el partido "no fue vistoso" y que la victoria fue importante y complicada" porque se consiguió ante un buen equipo, bien clasificado y con jugadores desequilibrantes".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de abril de 2003