Ya han puesto el grito en el cielo los nacionalistas excluyentes, obsesionados con la pérdida de identidad que para Cataluña podría conllevar que los niños tuviesen menos horas de lengua catalana en la escuela.
Si con el número de horas que se van a impartir de catalán dicen que los niños no van a aprender a leer y a escribir en catalán, creo que deberían reflexionar un poquito sobre qué castellano aprenden actualmente, cuando tienen 140 horas por ciclo, en detrimento de las 350 de catalán (sin contar con que el resto de las asignaturas de primaria se imparten todas en catalán desde al menos 1985, y prácticamente todas en secundaria).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de abril de 2003