El nivel de rendimiento escolar de los alumnos bilingües que están en el último curso de ESO es muy superior en todas las materias al de los que estudian en castellano, según concluye un primer informe realizado por el Instituto Valenciano de Evaluación y Calidad Educativa (IVECE) que fue remitido el viernes al Consejo Escolar Valenciano. El informe -que se realizó con el objetivo de identificar y "establecer un sistema de indicadores de calidad" para mejorar la planificación educativa de la Comunidad Valenciana - choca frontalmente con los polémicos decretos de la Ley de Calidad con los que el Ministerio de Educación pretende reducir a la mitad la enseñanza de las lenguas cooficiales.
"El alumnado que sigue su proceso educativo en los programas de educación bilingüe (Programa de Enseñanza en Valenciano y Programa de Incorporación Progresiva) alcanza unos resultados tres puntos de media por encima de aquellos alumnos que no siguen ningún tipo de metodología propia de los programas de educación bilingüe". El estudio -que el IVECE acaba de sistematizar y editar en CD- se hicieron durante el curso 2000 a partir de una muestra de 1.228 alumnos sobre los 43.429 que estaban matriculados en 4º de ESO en 36 centros públicos y 18 privados repartidos por zonas de predominio de castellano o de valenciano. Las pruebas se diseñaron en cuatro modelos por cada una de las cinco áreas evaluadas (Castellano y Valenciano: Lengua y Literatura; Matemáticas; Ciencias de la Naturaleza y Ciencias Sociales, Geografía e Historia).
En la valoración de los resultados obtenidos, "todos los alumnos de la Comunidad Valenciana en todas las pruebas se sitúan por encima de la media nacional, a excepción de Matemáticas", con la clara constatación de que, además, el promedio de aciertos de los alumnos que estudian en alguno de los programas bilingües, concretamente, en las áreas de Ciencias Naturales y Geografía e Historia, difiere hasta en 4 puntos. La diferencia de éstos en la "prueba de valenciano" se dispara hasta 16 puntos de diferencia, en las zonas valencianohablantes donde el 62% de aciertos lo obtienen los alumnos bilingües, frente al 46% de resultados de los castellanohablantes. Este dato es clave de cara a la gestión de políticas que continuen con la normalización del uso social de la lengua y, sobre todo, en los accesos a la Administración pública, ya que en este punto los indicadores señalan un nivel máximo de acierto del 54% (inferior al promedio del 61%) en la "prueba escrita", lo que, en opinión de la Administración educativa, "obliga a considerar la necesidad de diseñar y adoptar estrategias de refuerzo para los ámbitos de expresión escrita".
Requisito lingüístico
El conocimiento de la lengua escrita es, precisamente, una condición para cumplir con la reiterada demanda de los partidos de oposición, sindicatos y organizaciones de padres y alumnos integrados en la Mesa per l'Ensenyament en Valencià, que exigen la implantación del requisito lingüistico en las pruebas de acceso a la función pública como instrumento clave de la normalización lingüistica contenida en el Estatuto de Autonomía de 1982.
Con todo, estos resultados chirrian, tanto con "estudios anteriores del Instituto Nacional de Calidad Educativa (INCE) y la Comisión de Humanidades del Ministerio, de los que ya eran conocidos algunos de los aspectos que ahora se confirman con este informe", señala el IVECE. El estudio valenciano revela que en sintonía con los estudios nacionales "ya habían adoptado varias medidas en el curso pasado 2001-02" como la de "enriquecer la incorporación temprana de una lengua extranjera como vehicular" y "fijar criterios para facilitar al profesorado la evaluación y promoción del alumnado en Primaria y ESO".
Lo que más choca con el giro de 180 grados dado por el Gobierno en su controvertida Ley de la Calidad Educativa (LOCE) -que se propone recortar al 50% la enseñanza de las lenguas cooficialeses- es que las Administraciones autonómicas, y en concreto la valenciana, trabajaban en sentido contrario y acorde a la "recomendaciones" del IVECE consistenentes en reforzar las áreas ortográficas y de matemáticas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de abril de 2003