PREGUNTA. Tengo una cámara digital desde hace unas semanas y he pensado también en cambiar mi impresora en blanco y negro por una en color, pero resulta difícil para los no iniciados. Si, como tengo entendido, un laboratorio profesional imprime a una resolución de unos 300 ppp, ¿a qué tipo de resolución se refieren los fabricantes cuando hablan de 1.200 ppp, pongamos por caso? ¿Qué ventajas tiene una impresora de seis cartuchos de tinta si el formato de la imagen a imprimir es RGB, de sólo tres colores? Xavier
Naval.
RESPUESTA. Cuando se habla de resolución hay que diferenciar entre la que se refiere a la imagen digital y la de la impresora. Ambas son distintas.
La resolución de la imagen depende del tipo de cámara y del sensor que utilice. Su medida se da en megapíxeles y es el resultado de multiplicar los píxeles horizontales por los verticales de la máxima resolución posible del sensor. Por ejemplo, una cámara digital de cinco megapíxeles (cinco millones de píxeles) probablemente lleve un sensor de 2.592 píxeles por 1.994 píxeles o similar (las medidas cambian según el fabricante). El resultado es un archivo aproximado de 15MB, ya que hay que tener en cuenta que cada píxel dará la información de los tres colores RGB (red, green, blue), lo que quiere decir que a 300 ppp (puntos/píxeles por pulgada) el tamaño de la fotografía sería de 22 por 17 centímetros aproximadamente en RGB.
Las impresoras descomponen esta información convirtiendo cada píxel de impresión en un solo color, cian, magenta, amarillo o negro, o cualquier otro color expulsado por los inyectores de la impresora. Es el ojo humano el que mezcla los colores. Cuantos más cartuchos de tinta, más precisa será la impresión.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de abril de 2003