News Corp, la empresa del magnate Rupert Murdoch, se ha hecho con el control de la televisión de EE UU por satélite DirecTV, al comprar un 34% de sus acciones en una operación que asciende a 6.600 millones de dólares. Del paquete adquirido, el 19,9% pertenece a General Motors a través de su filial Hughes Electronics. Murdoch ya había sido candidato para adquirir Hughes en 2001, pero GM había preferido la oferta de una fusión con el conglomerado EchoStar.
La oposición del Gobierno estadounidense a ese proyecto de fusión GM-Echostar, justificada por el temor a una situación de monopolio que perjudicara a los consumidores en las regiones de Estados Unidos a las que no llega la televisión por cable, forzó a General Motors a volver a poner a la venta la empresa en diciembre pasado. DirecTV es el primer grupo de televisión por satélite de Estados Unidos con unos 11 millones de abonados.
El precio pactado por el Grupo Murdoch con General Mortos es de 14 dólares por cada acción de Hughes Electronics, lo que supone una prima del 22% respecto al precio de cierre de ayer miércoles. News Corp adquirirá, al mismo precio, un 14% adicional en el mercado. General Motors cobrará 3.100 millones de dólares en dinero contante y sonante y otra parte, sin especificar, en papel (American Depositary Receipts, ADRS) de la propia News Corp.
El acuerdo anunciado ayer es un hito crucial para los planes de expansión del Grupo Murdoch y su ambición de armar un negocio de televisión vía satélite por todo el globo. El imperio Murdoch, con intereses en medios impresos (The Sun, News of de World), cinematográficos y televisivos se extiende ya por Europa (Gran Bretaña, Cadena BSkyB e Italia, Cadena Stream); América Latina (Skytel); Asia (Star TV) y Australia (Foxtel).
La apuesta de Murdoch eleva la presión en las entrañas financieras del grupo de medios de comunicación, que en el ejercicio 2001-2002 registró unas pérdidas netas de 6.300 millones de dólares.
Cifra récord
La cifra, que multiplicó por 14 las registradas en el año anterior fue toda una marca negativa en Australia, el país de origen del magnate. Murdoch las atribuyó a la caída del valor de su participación en el grupo Gemstar y a los problemas surgidos en Alemania y en Italia por la situación del grupo alemán Kirch y de la cadena de televisión de pago Stream.
A pesar de los resultados negativos, Murdoch ya adelantó que el grupo se encontraba en "excelente posición" para mejorar su rentabilidad y aprovechar las oportunidades que surgieran en su mercado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de abril de 2003