No hubo polémica ni protestas en el estreno británico, anteanoche en el Barbican Center de Londres, de la versión de Calixto Bieito de Macbeth, de Shakespeare. El público no abandonó el teatro a mitad de la función, como sucedió en el estreno del montaje en el Festival de Salzburgo en 2001. Al contrario, el controvertido director teatral español convenció al público, que al finalizar la función explotó en una intensa y prolongada ovación. "Brotó la magia. Fue fantástico. Será una noche que recordaré mucho tiempo", dijo ayer Bieito sorprendido todavía del "exitazo". Sin embargo, las primeras críticas que ayer empezaron a publicarse en la prensa británica fueron negativas.
"La conexión fue increíble, el público entendió muy bien la producción y conectó con mi reinterpretación del texto de Shakespeare. Me sorprendió, porque soy consciente de que la producción puede provocar controversia. Pero el veredicto de la audiencia fue unánimemente favorable", aseguró Bieito. En su crítica, The Independent denuncia la "tremenda cantidad de violencia, sexual y de otro tipo", de la producción; y The Evening Standard comenta la "carnicería" que Bieito hace con Macbeth, reduciendo la obra a la "banalidad". "Lo importante es la comunicación con el público. Esto supera cualquier crítica", apuntó el director.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de abril de 2003