Una veintena de alumnos resultaron heridos ayer, tres de ellos de gravedad, a causa de la explosión registrada en una escuela palestina del pueblo de Yaba'a, en el norte de Cisjordania. Una organización clandestina israelí se atribuyó la autoría del atentado. En la franja de Gaza, cinco palestinos fallecieron y 15 fueron heridos en una incursión del Ejército israelí, que también dinamitó el domicilio de un activista de Hamás cerca de Ramalla.
El atentando en la escuela se produjo justo cuando los alumnos, de 16 años, volvían a clase tras el recreo del mediodía, según explicó el director del colegio, Ismael Salah, y causó importantes daños materiales en el edificio. Poco después, un grupo desconocido hasta ahora, que se identificó como la Venganza de los Niños, se responsabilizó de la explosión a través de un mensaje enviado a varios periodistas israelíes.
Las primeras investigaciones policiales ponen en duda la autenticidad de esta reivindicación. "No disponemos de pruebas fehacientes que lo demuestren", argumentó el portavoz de la policía israelí, Gil Kleiman. De confirmarse la autoría, el de ayer sería el segundo atentado perpetrado por extremistas israelíes contra escuelas palestinas. Una acción muy similar ya tuvo lugar en un colegio de Jerusalén Este.
Por otro lado, cinco palestinos fallecieron y otros 15 resultaron heridos durante una incursión de tanques israelíes en la localidad de Beit Janún, en la franja de Gaza. Según la oficina del portavoz militar israelí, el objetivo fue decomisar los tubos que fueron utilizados por los palestinos para lanzar al menos 10 proyectiles de mortero sobre la ciudad de Sderot. Esta acción se produjo un día después de que un F-16 israelí matara a un alto dirigente de Hamás y otros siete palestinos en Gaza. Anoche, el Ejército israelí dinamitó la casa de otro activista de la organización, Abdalá Jamal Barghouthi, cerca de Ramala.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de abril de 2003