La guerra contra Irak prácticamente ha terminado, pero seguirá siendo asunto nacional porque la oposición considera que la situación requiere seguir ocupándose ahora de otro capítulo: la población iraquí. Todos se han unido para defender una proposición no de ley de ayuda humanitaria, y sobre todo para que Naciones Unidas sea el eje de la coordinación y distribución y del proceso de reconstrucción de Irak.
PSOE, IU, PNV y CC, junto a los portavoces del grupo mixto -Eusko Alkartasuna, Chunta Aragonesista, Partido Andalucista, Esquerra Republicana de Catalunya e Inicativa per Catalunya-, firmaron ayer una proposición no de ley colocando a Naciones Unidas en el centro de la solución a las necesidades de Irak.
CiU apoyará esta proposición, aunque presenta la suya propia prácticamente con el mismo contenido. El grupo nacionalista desde hace varias semanas vota las iniciativas sobre la guerra del resto de los grupos de oposición, pero defiende sus propias iniciativas que, a su vez, son avaladas por el resto.
Pero la firma de CiU sí aparece en otra proposición no de ley, presentada ayer por la responsable de Cultura del PSOE, Carmen Chacón, en la que se insta al Gobierno a que trabaje por atajar el expolio cultural que sufre Irak y adopte medidas contra el tráfico de bienes culturales procedentes de ese país.
La oposición quiere que se destinen cinco millones de euros a cada una de las siguientes agencias: Programa Mundial de Alimentos, Unicef, Organización Mundial de la Salud, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.
"Sólo Naciones Unidas garantiza que será el pueblo de Irak quien decida cuál debe ser el futuro de su país, y cómo deben explotarse sus recursos naturales", escriben los grupos de oposición. El Congreso de los Diputados "insta al Gobierno a realizar los esfuerzos necesarios para situar a Naciones Unidas como organización central en el proceso de la reconstrucción de Irak", continúa la proposición, que será debatida en el pleno del Congreso tras estos días de vacación parlamentaria.
Sus mentores, sin embargo, no quieren que pueda interpretarse que han cambiado de opinión. "Ahora hay que pasar la página y entrar en otro capítulo; ayudar a los ciudadanos iraquíes y aminorar los daños, pero en ningún caso vamos a convalidar esta guerra", declaró Jesús Caldera, que proclamó su convicción de que la guerra "fue ilegal y todavía continúa la situación de ilegalidad".
Por su parte, el Grupo Popular va a responder a la oposición con su propia iniciativa, firmada por el portavoz parlamentario, Luis de Grandes, también con la ayuda humanitaria como argumento.
La controversia está asegurada porque la oposición estima que no hay aportaciones nuevas sino reasignación de cantidades previstas para otros capítulos. Todo se dirimirá en el debate parlamentario.
Los socialistas, por su parte, no quieren olvidar las muertes de los periodistas Julio A. Parrado y José Couso. El PSOE ha decidido formular al Gobierno varias preguntas sobre la muerte de Couso y requiere las respuestas por escrito "para que haya compromiso".
El PSOE quiere saber las investigaciones que está llevando a cabo el Gobierno y las explicaciones pedidas a Washington, ya que el periodista de Tele 5 fue abatido por disparos de un tanquista del ejército de EE UU dirigidos a la ventana de la habitación del Hotel Palestina de Bagdad, desde donde grababa Couso.
La Sección Española de la Asociación de Periodistas Europeos instó también al Gobierno a que investigue este "crimen de guerra" a la luz de las disposiciones de las Convenciones de Ginebra y Protocolos adicionales suscritos por España y Estados Unidos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de abril de 2003